La crisis obliga a los salmantinos a desprenderse de 6.000 segundas viviendas entre 2008 y 2013

En 2008, el número de viviendas secundarias era de 93.624 mientras que los datos de 2013 reflejan una caída del 6,5% hasta las 87.666.

La crisis del sector inmobiliario ha hecho estragos en Salamanca como en el resto del conjunto de la geografía nacional. Al menos eso es lo que indican los datos del ministerio de Fomento, que revelan que muchos salmantinos se han visto obligados a dar salida en el mercado a las viviendas secundarias. O lo que es lo mismo, aquéllas destinadas al ocio de vacaciones o fin de semana porque no pueden mantenerlas o porque están desabitadas.

 

De este modo, entre 2008 y 2013, la cifra de segundas viviendas se redujo un 6,%, o lo que es lo mismo en casi 6.000, pasando de las 93.624 de 2008 a las 87.666 del ejercicio 2013.

 

No en vano, la mayor diferencia se registra entre los años 2012 y 2013, cuando la reducción fue de más de 10.000 al pasar de 97.333 en 2012 a las 87.666 del año siguiente, demostrando una clara tendencia en el sector inmobiliario en viviendas que no son la residencia habitual.

 

VIVIENDA PRINCIPAL 

 

Se considera principal cuando es usada toda o la mayor parte del año como residencia habitual de una o más personas. El resto de ellas serán, por diferencia con respecto al total, viviendas no principales. Éstas, a su vez, se clasifican en:

 

VIVIENDAS SECUNDARIAS

 

Vivienda familiar que suele utilizar alguno de los miembros del hogar de forma temporal o esporádica (vacaciones, fin de semana, trabajos temporales...), durante un mínimo de 15 días en un año y que no forma residencia habitual de ninguna persona.

 

 

VIVIENDA DESOCUPADA

 

Se considera desocupada o vacía cuando no es la residencia habitual de ninguna persona ni es utilizada de forma estacional, periódica o esporádica por nadie. Están deshabitadas, disponibles para venta o alquiler o, simplemente, abandonadas.

 

 

OTRAS

 

Las destinadas a alquileres sucesivos de corta duración usadas de manera continuada y no estacional pero que no constituyen la residencia habitual de alguna persona.