La crisis no frena las disoluciones matrimoniales que aumentan un 8% en 2011 hasta las 628 rupturas

(Foto: Chema Díez)

Con la nueva ley, que facilita y abarata estos procedimientos, los divorcios siguen siendo la principal decisión de las parejas a la hora de terminar con su relación.

Las rupturas o disoluciones matrimoniales siguen creciendo en la provincia de Salamanca y en el año 2011 alcanzaron las 628, cifra que representa un 8% más que en el ejercicio anterior cuando este guarismo marcaba 578. Así, ni la crisis económica ha hecho que el ‘sí quiero’ dure para toda la vida, siendo los divorcios los procedimientos más elegidos por las parejas a la hora de terminar con su relación.

 

Eso es lo que señalan los datos facilitados por la Junta de Castilla y León, que reflejan además que Salamanca es la cuarta comunidad después de Valladolid (1.095), León (917) y Burgos (640) en mayor número de rupturas con una amplia diferencia entre 200 y 2011 de un 58% y que se deja notar también entre 2005 y la actualidad gracias al cambio en la Ley del divorcio.

 

Así, en 2011, de las 628 rupturas, 591 fueron divorcios, 36 separaciones y solo hubo una nulidad, mientras que en 2010, la cifra de roturas ascendió a 578, con 529 divorcios, 48 separaciones y una nulidad.

 

De este modo, y retomando el cambio de ley del año 2005 con el Gobierno de Zapatero, ésta se basaba en la no obligatoriedad de tener que separarse para  ser condición indispensable para el divorcio, con el coste económico que ello supone. Desde entonces, las parejas pueden separarse y divorciarse con total normalidad sin ser una necesaria para la otra, hecho que reduce todo tipo de costes.

 

Además, los divorcios ya pueden producirse solo tres meses después del enlace matrimonial, con un coste que asciende a entre 400 y 1.000 euros si es de mutuo acuerdo y a entre 1.500 y 2.500 si se lleva a un  contencioso.

 

Por ello, y según indican las cifras de rupturas matrimoniales, la crisis económica no es capaz de frenarlas, ya que cuando se rompe el amor… ya nada importa.