La crisis frena la proyección de nuevas superficies industriales en la comarca

 
E. Bermejo

Las previsiones más optimistas señalaban hace unos años que el suelo industrial rondaría en la comarca de Salamanca los ocho millones de metros cuadrados en 2010, y que las 283 hectáreas existentes en 2007 se convertirían en cerca de 800 este año. No obstante, la economía no ha avanzado al ritmo de las ideas y varios municipios no han estrenado aún los polígonos proyectados.

Localidades como Doñinos de Salamanca, Calvarrasa de Abajo, Arapiles, Aldeatejada o Carrascal de Barregas aspiraban a contar con superficies industriales en sus términos municipales como factores determinantes para el asentamiento de su población. Los proyectos se hicieron realidad y en muchos casos las máquinas comenzaron las tareas de urbanización.

En estudio se hallaban también los de Cabrerizos, Santa Marta de Tormes y Villamayor de Armuña e, incluso, en octubre de 2007 se lanzó por todo lo alto la presentación oficial de El Montalvo IV, en suelo de Arapiles. La realidad es que dos años y medio después esa iniciativa se ha quedado en agua de borrajas y, tanto El Montalvo IV como el otro polígono existente en el municipio, en la carretera de Béjar, se han paralizado por irreversibles problemas económicos.

Cabe recordar que el primero de ellos cuenta con una superficie de 78 hectáreas y tenía prevista una inversión de 20 millones de euros a ejecutar en dos años. Sus promotores soñaban con “grandes empresas nacionales e internacionales que creen empleo de calidad, I+D+I, investigación y desarrollo, además de nuevas tecnologías”. En cuanto al segundo, tiene 23,8 hectáreas brutas y una envidiable proximidad con la A-66 y los otros cuatro Montalvos, pero la situación actual no permite en modo alguno su viabilidad.

Por lo que se refiere al polígono Peñasolana, en Carrascal de Barregas, con 3,5 hectáreas de terreno y 119 parcelas, de las que quedan 60 libres, las cosas van bastante lentas, aunque ya se han acabado las labores de urbanización y en breve se conectará la luz y hay algunas empresas interesadas en asentarse en él.

Algo parecido ocurre con Aldeatejada, municipio en el que hay proyectados dos polígonos con 46 y 27 hectáreas respectivamente, “pero todo está parado, la construcción no pasa por sus mejores momentos”, según asegura el alcalde, Herminio Velasco.

Lo mismo podría decirse de Doñiños de Salamanca, localidad donde se han previsto cinco superficies industriales que abarcan en total cerca de 65,3 hectáreas. La primera de ellas tiene 15,7 y está pendiente de una depuradora; la segunda se halla en fase de tramitación y a falta de unos informes de la Confederación; la tercera comprende 11,9 hectáreas y está en plena fase de urbanización; la cuarta abarca 129.682 metros cuadrados y todavía no se ha empezado con su tramitación y la quinta y última, tiene 29,5 hectáreas, se está redactando el Plan Parcial y falta corregir unos informes de Confederación. La primera de ellas, que es la que está más avanzada, consta de 125 parcelas, cuatro aspirantes a ocuparlas y una parte de uso residencial.

Por último, y por lo que se refiere a Calvarrasa de Abajo, la localidad no ha corrido mejor suerte. Cuenta en la actualidad con un pequeño polígono de dos hectáreas en el que se asientan doce empresas y que está a pleno rendimiento, pero quedan sobre la mesa otras 25 hectáreas recalificadas de suelo industrial. Tal y como asegura el alcalde, Ángel Curto, “el proyecto está parado, lo mismo que todo lo que huele a construcción, pero hay un sector de cinco hectáreas cuyo Plan Parcial está a punto de ser presentado por los promotores”. Estas 25 hectáreas están al lado de la carretera de Madrid, a ambos lados del municipio.