La crisis dispara el gasto del Gobierno en prestaciones y el número de beneficiarios hasta cifras récord

(Foto: Chema Díez)

La cifra de parados se duplica en los últimos ocho años siendo el sector servicios el más perjudicado con la agricultura en el lado opuesto.

Los últimos datos del paro en la provincia de Salamanca invitan al optimismo porque se ha producido la meyor bajada desde el inicio de la crisis, pero el análisis de los datos con el paso de los años solo arroja cifras catastróficas para la economía de ls provincia.

 

De este modo, la crisis económica ha elevado hasta el nivel más alto tanto el número de beneficiarios de prestaciones como el gasto total en este apartado, que ha alcanzado en el mes de mayo de 2013 los 15,6 millones de euros y 18.661 perceptores de algún tipo de pensión.

 

Estas cifras tan solo son comparables a las del pasado ejercicio 2012 cuando fueron 18.355 los beneficiarios y 15,7 millones de euros el gasto del estado en Salamanca en ese mes. Además, la pensión media ha descendido desde los 798 de 2012 hasta los 767 euros de la actualidad, cifras que contrastan mucho con los 817 euros mensuales de mayo de 2007 o los 866 de un año antes.

 

También contrastan estas cifras con los 6,2 millones de gasto del estado en 2005 o incluso los 8,3 del mes de mayo de 2008 o incluso los 14,3 del ejercicio 2011 ya que el nivel de parados no ha hecho otra cosa que aumentar.

 

EL NÚMERO DE PARADOS ASUSTA

 

Por otro lado, la cifra de personas sin trabajo en la provincia de Salamanca se ha duplicado en solo ocho años, pasando de los 19.031 de mayo de 2005 hasta los 36.175 del pasado mes de 2013 y eso gracias al descenso de los dos últimos meses.

 

Los sectores más castigados siguen siendo el sector servicios con 22.499 desempleados, la construcción 5.361 y el colectivo sin empleo anterior 4.206, mientras que uno de los que vive la situación contraria es la agricultura con 1.093 parados. En el sector servicios, la cifra también se ha duplicado en los últimos ocho años, igual que los que no tienen un empleo anterior y más aún en el sector de la construcción.

 

Por tanto, las cifras de la crisis en Salamanca son demoledoras y la sociedad espera ya un cambuio en la tendencia con una reducción del número de parados y del gasto en prestaciones sociales y pensiones.