La crisis del ibérico reduce un 25% la comercialización de jamones, paletas y lomos elaborados en Guijuelo

La venta de producto ha caído de los 4,8 millones de piezas hasta los 3,7 millones de unidades.

El sector del porcino ibérico acumula ya una crisis que se prolonga desde hace ya más de cinco años y que no parece tener fin, con la puntilla de cambio de la Norma del Ibérico, de la que aún se desconoce su resultado.

 

A las complicaciones particulares del sector, se ha unido la crisis general que afecta al bolsillo del consumidor ante un producto que no es de primera necesidad como es el ibérico y del que el común de los mortales puede prescindir.

 

Estos y otros factores han sido y son decisivos para el descenso de la comercialización de este tipo de productos y más en una localidad que basa su economía en este sector como es Guijuelo en particular y Salamanca en general.

 

Por ello, y como los datos no engañan, Guijuelo ha perdido un 25% de ventas entre 2009 y 2011 en la comercialización de jamones, paletas y lomos, pasando de los 4,8 millones de piezas del año de referencia hasta los 3,7 millones de piezas del ejercicio 2011.

 

No obstante, y según los datos del Registro Informativo del ibérico (RIBER), dependiente del Ministerio de Agricultura y Ganadería, en 2010, esta cifra se desplomó hasta los 2,5 millones de piezas, o lo que es lo mismo, un 48% respecto a 2009, por lo que el sector en Guijuelo se ha recuperado pese a no llegar ni mucho menos a los niveles de los tiempos de bonanza.

 

El mayor punto de producción y comercialización, como ya se conoce en Guijuelo, se refiere a los productos derivados de los cerdos de cebo ibérico con 959.000 jamones, 786.500 paletas y 1,26 millones de lomos en 2011, o los 1,4 millones de jamones, 1,26 millones de paletas y 1,37 millones de lomos del año 2009, siempre hablando de producciones de cerdo ibérico, que es la mayoritaria, aunque también elabora productos ibéricos de bellota o de recebo.

 

Para poder comprobar esa diferencia, en 2009, Guijuelo tan solo comercializó y produjo 653.00 jamones, 504.000 paletas y 731.000 lomos, en uno de los peores ejercicios de una zona que vive por y para el ibérico y goza de una vital importancia en Castilla y León y España.