LA CONTRA: Un equipo en las victorias, un equipo en las derrotas

Los jugadores de Aquimisa, tras realizar los estiramientos en la playa
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Si la primera jornada, el ambiente invitaba a soñar entre risas; en la segunda, el protagonista ha sido el grupo de nuevo: conjura para hoy. 

El cuerpo técnico de Aquimisa Laboratorios ha sido cocinero antes de fraile y hay detalles que lo manifiestan bien.

 

Ayer por la mañana, en lugar de hacer el típico prepartido con tiro y estiramientos en el pabellón,  Aquimisa bajó andando hasta la cercana playa de su hotel para realizar allí los ejercicios pertinentes. ¿El objetivo? Claramente olvidarse por unos minutos del balón y hacer grupo entre salpicones, poses a la cámara y una competición por ver quien tiene el 'cuerpecillo' más blanco entre los salmantinos.

 

aquimisa playa coin

 

Las cosas en el pabellón municipal de Coín no salieron todo lo bien que se hubiera deseado. Es más, salieron muy mal. Ninguna de las buenas características que tiene este grupo funcionó: ni las penetraciones, ni la velocidad, ni el tiro, ni la contundencia de los americanos. Nada.

Sin embargo, al terminar el choque, la orden no fue precisamente pensar en lo mal que habían salido las cosas, sino en olvidarlas, divertirse, descansar... y despertarse hoy llenos de fuerza.

Así, los jugadores vieron un tiempo a su próximo y definitivo rival jugar contra el Real Madrid, el equipo local de Coín, para luego marcharse al hotel -hacer trabajar un rato a Guzmán, el fisio-, cenar... y jugar al ping pong. 

 

Un equipo se hace en las derrotas más que en las victorias y Aquimisa lo ha demostrado por partida doble.