La contaminación lumínica será sancionada con hasta 3.000 euros

Objetivos. Pretende promover un uso eficiente del alumbrado exterior, preservar las condiciones naturales de las horas nocturnas y prevenir, minimizar y corregir los efectos del exceso de luz en el cielo
ical / VALLADOLID

La vicepresidenta primera y consejera de Medio Ambiente, María Jesús Ruiz, dio a conocer ayer el proyecto de Ley de Contaminación Lumínica y de Fomento del Ahorro Energético que clasificará la Comunidad Autónoma para regular la contaminación lumínica y que establece sanciones desde los 300 a los 3.000 euros.

El Proyecto de Ley nace, según explicó María Jesús Ruiz, con el fin de promover un uso eficiente del alumbrado exterior, sin menoscabo de la seguridad que debe proporcionar a los peatones, los vehículos y las propiedades; preservar las condiciones naturales de las horas nocturnas en beneficio de la fauna, la flora y los ecosistemas; prevenir, minimizar y corregir los efectos de la contaminación lumínica en el cielo nocturno, y, en particular, en el entorno de los observatorios astronómicos; y reducir la intrusión lumínica en zonas distintas a las que se pretende iluminar, principalmente en entornos naturales e interior de edificios.

La consejera explicó que el contenido de este proyecto se enmarca dentro de la Estrategia Regional de Desarrollo Sostenible y la de Cambio Climático, aprobadas en noviembre de 2009. La nueva normativa habla solo de iluminación exterior de titularidad pública y privada, si bien establece excepciones como los carteles o instalaciones dirigidas a la seguridad vial, las que utilizan los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, Protección Civil o Urgencias y Emergencias. También, refleja prohibiciones como artefactos y dispositivos aéreos de publicidad nocturna, la iluminación directa sobre farallones y cortados rocosos de interés natural.

El Proyecto de Ley establece un mapa de zonas de control de la contaminación lumínica. Para establecer este mapa, se ha tenido en cuenta el grado de vulnerabilidad a la contaminación lumínica, determinada por la tipología o el uso predominante del suelo, las características del entorno natural o su valor paisajístico.

La normativa también prevé el establecimiento de una franja horaria de iluminación que irá desde la puesta de sol hasta las 23 horas, si bien se podrá modificar en ocasiones especiales como los fines de semana, fiestas especiales y, en definitiva, mientras dure la actividad extraordinaria. No obstante, la futura ley prevé que la determinación de las franjas horarias contempladas en el apartado anterior podrá ser adaptada por los ayuntamientos a las características locales o de determinadas zonas del municipio.

Además, será preciso las licencias pertinentes para la ampliación de cualquiera de estos horarios, algo que ya está en vigor y serán los ayuntamientos quienes deban concederla en ocasiones especiales.