La construcción de una rampa levanta la polémica municipal

Promotor. La obra la realiza el exalcalde que salió del cargo hace casi un año tras una moción de censura. Conflicto. El exregidor asegura que la obra se asienta sobre terrenos que son de su propiedad
MIGUEL CORRAL
Ni un año ha pasado desde la moción de censura y el ambiente vuelve a enrarecerse en Pereña de la Ribera, lo cual vistos los antecedentes era de esperar, y más si cabe con unas elecciones municipales a la vuelta de la esquina. Ahora, el detonante o la chispa de este nuevo fuego, es la construcción de una rampa de acceso a la vivienda propiedad del exalcalde, regidor anterior a la moción de censura que presentaran tres ediles, entonces del PP, y un tránsfuga socialista, en marzo de 2010.

La polémica ha surgido cuando el exalcalde, José Luis Rodríguez Caballero, aquejado de una incapacidad con el 65% de minusvalía, solicita al Ayuntamiento la construcción de una rampa de acceso en terrenos que afirma son de su propiedad, solicitud que el Ayuntamiento, ahora en manos de José Ortigosa, concede.

El exalcalde inicia las obras de la susodicha rampa que le da acceso a la vivienda en el lugar donde se ubicaban unas escaleras, aunque por requerimiento de la obra, la rampa se extiende varios metros a la ocupación anterior y sobre lo que “los técnicos entienden que es vía pública” según afirma el actual regidor , por lo que “de acuerdo a las normas urbanísticas, que ellos mismos aprobaron, le solicitamos que procediera a la eliminación de la rampa”, asegura Ortigosa.

Pero al lado contrario de las aseveraciones del alcalde se situan las del otro protagonista, el exalcalde José Luis Rodríguez Caballero, quien aseguró a este periódico estar en posesión de documentos que avalan la propiedad del terreno que cualquiera que no fuera su propietario pudiera pensar que son de dominio público.

Según Rodríguez Caballero la propiedad de este terreno se remonta al origen de la edificación de la vivienda, hace casi un siglo, como lo corrobora un documento posterior emitido por el Juzgado de Ledesma y que vendría a aclarar una polémica similar surgida 60 años atrás.

Según lo certificado por los peritos judiciales, los terrenos de la vivienda extienden sus límites 1,15 metros hacia el exterior de la actual fachada, espacio que fue reservado por los propietarios primigenios del inmueble al objeto de construir las escaleras de acceso, pues no en vano la entrada a la vivienda se sitúa un metro por encima del nivel al que se sitúa la vía pública.

Denuncia persecución
En declaraciones de Caballero, “el objeto de construir la rampa no es otro que acceder a mi casa; hasta ahora me había defendido, pero por las mañanas, sobretodo, me resiento mucho de las caderas”.

Sobre la licencia concedida, Rodríguez Caballero manifiesta que: “Parecía que estaban esperando a que iniciase la obra para paralizarla, porque a las tres horas de que estaba allí el albañil llegó el alguacil a decirme que la parase porque no tenía licencia, a lo cual le respondí que sí la tenía”. Posteriormente a este hecho, en el último pleno del Ayuntamiento, el equipo de Gobierno argumentó esta decisión en un posible error respecto a la autorización administrativa. Según el ex alcalde, “vinieron a decirme que la licencia era en otro sitio y no en el lugar donde estaba haciendo la obra”.

Además de este expediente, el edil socialista señala “otro más por revocar una pared, en el interior de un terreno propiedad de una hermana, porque según ellos, no tengo licencia, cuando es todo lo contrario; lo que ocurre es que la tenía con anterioridad a la moción y aunque empecé la obra hace tiempo, no la había acabado”. Es por todo esto que Rodríguez Caballero califica lo sucedido como “una persecución en toda regla contra mi persona”.