La Comunidad reduce un 10,4% su peso con el actual modelo de financiación

El ministro Cristóbal Montoro en el Senado

Castilla y León se convierte en la segunda región que más ha perdido después de Extremadura. En total, ha visto recortada su financiación en 456,65 millones de euros entre 2010 y 2014. 

 

El cambio de modelo de financiación autonómica ha provocado que Castilla y León registre una disminución de su peso relativo en más de un 10,4 por ciento. Desde su entrada en vigor en 2009, la región ha recibido, de media, un 6,5% de los fondos asignados a las 15 autonomías, porcentaje que contrasta con el 7,3 del anterior sistema. 

 

Para el Ejecutivo autonómico, estas cifras demuestran que el modelo actual ha sido "perjudicial" para los intereses de los castellanoleoneses. El mejor ejercicio para Castilla y León fue 2010, cuando recibió el 6,65 por ciento de los fondos distribuidos entre las autonomías, mientras que 2012 marcó el peor registro para la Comunidad, ya que solo percibió el 6,4 por ciento de los fondos totales.

 

Por otro lado, y con independencia del peso relativo, entre los años 2010 y 2014, Castilla y León ha visto reducida su financiación en 456,65 millones de euros, es decir, un 7,4 por ciento. Los recursos definitivos asignados por el sistema a la Comunidad han retrocedido desde los 6.166,59 millones de euros hasta los 5.709,95 millones en el mismo periodo.

 

Con el nuevo modelo de financiación autonómica, cinco autonomías han ganado peso relativo: Baleares, que se sitúa en primera posición (27,1 por ciento), seguida por Madrid (16,6 por ciento), Cataluña (14,7 por ciento), Comunidad Valenciana (3,4 por ciento) y Murcia (0,6 por ciento). Por contra, Extremadura ha visto caer su peso relativo sobre el conjunto de la financiación un 13,7 por ciento, la más perjudicada seguida de Castilla y León.