La compraventa de viviendas se debilita y niega la recuperación total del sector del ladrillo

La capital salmantina es la excepción, aunque sólo se vendieron 53 viviendas más a lo largo de 2015. En el cómputo global son casi un centenar menos a pesar de que los precios han tocado fondo.

El sector de la construcción residencial se resiste a abandonar los malos años que sucedieron a la explosión de la burbuja inmobiliaria. Así se desprende de los datos de compraventa de vivienda de 2015, que se han debilitado en comparación con los del año anterior, aunque con la excepción de la capital, que sigue siendo el mayor mercado.

 

Según los datos de transacciones inmobiliarias dados a conocer hoy por el Ministerio de Fomento, a lo largo de 2015 se vendieron en Salamanca algo más de 2.300 viviendas gracias a un último trimestre que, como es habitual, fue el mejor del año. De ellas, alrededor de 1.300, unos dos tercios, corresponden al mercado de la capital. El dato es peor que el de 2014 en el cómputo global de la provincia, con 93 compraventas registradas menos, aunque en la capital fueron 53 más.

 

Estos datos confirman que el mercado inmobiliario sigue débil y que sigue sin trasladar las señales positivas que, en el resto de ámbitos, sí ha dado el sector del ladrillo. De hecho, en 2014 se produjo un importante estirón de las ventas con respecto a 2013 una vez superados los peores años de la crisis económica. De hecho, se vendieron un 40% más de viviendas en Salamanca.

 

Sin embargo, esta tendencia se ha frenado el pasado 2015 a pesar de los buenos datos del sector. Los precios han vuelto a repuntar por primera vez en ocho años, confirmando que se ha llegado al final de la corrección del precio de la vivienda en Salamanca. Los datos de tasación de la vivienda publicado por el ministerio también dicen que la cotización de la vivienda ha repuntado ligeramente, un 1,4% en Salamanca. Y los datos de tasación de TINSA también lo confirman. Incluso la construcción de vivienda ha mejorado, con más viviendas libres terminadas.