La Comisión Europea rechazó financiar la A-62 y la A25 porque España y Portugal no entregaron documentación

Ambos países presentaron sendas propuestas para conseguir financiación europea para convertir en autovía los escasos kilómetros que quedan de la conexión Vilar Formoso-frontera-Fuentes de Oñoro. No entregaron el convenio bilateral y se les rechazó una ayuda de 3,8 millones.

La conexión entre España y Portugal a través de una autovía que cruce la frontera entre el país vecino y la provincia de Salamanca se va a quedar sin una importante aportación de fondos europeos porque ninguno de los dos países hizo llegar a la Comisión Europea la documentación del acuerdo escrito entre ambas partes que atribuye a esta inversión interés transfronterizo. Una omisión que le va a costar a ambos países 3,8 millones de euros y que se suma al hecho de que la comisión ha considerado que esta conexión tiene una débil relevancia, lo que ha impedido que se pudiera aspirar a más que el 10% de financiación.

 

La conversión en autovía A-62 del último tramo entre Fuentes de Oñoro y la frontera portuguesa ha sido una de las perlas del proyecto de presupuestos presentado este martes por el Gobierno. Han sido 11,7 millones de euros para terminar este pequeño tramo de cinco kilómetros que debe estar listo en 2018 después de años de espera. Para aligerar la carga de las arcas públicas, se presentó a la convocatoria de financiación para la Red Transeuropea de Transportes para intentar conseguir 2,3 millones de euros.

 

Sin embargo, y como ha ocurrido con Zaldesa, los evaluadores de la Comisión Europea han rechazado otorgar financiación porque el proyecto tenía una pega. Se reconoce que cumple con los objetivos, que elimina problemas en zonas transfronterizas, que tendrá un impacto satisfactorio, que reducirá el tráfico y mejorará los intercambios y que está listo para llevarase a cabo. Pero le falla una clave: ni España ni Portugal entregaron la documentación del acuerdo bilateral para terminar esta conexión.

 

Así que, negativa a la propuesta del Ministerio de Fomento y también a la Dirección General de Actividades Económicas, su homóloga en Portugal, que tampoco entregó el convenio escrito y que se lleva la misma evaluación. En su caso, se rechaza financiar el cambio a autovía de lo que queda de la IP5 entre Vilar Formoso en la frontera: eso le 'cuesta' 1,4 millones de euros de financiación que se esfuma.

 

Por suerte, parece que no va a ser suficiente para frenar esta actuación que lleva años en el catálogo de reivindicaciones. Fomento ya adjudicó el contrato de obras que están a punto de empezar y que pondrán fin a uno de los pocos rastros de la carretera nacional en la conexión transfronteriza España-Portugal.