La comarca aplaude a 36 parejas de oro

En esta jornada participaron más de 850 personas pertenecientes a una treintena de asociaciones de jubilados
MIGUEL CORRAL


Más de 850 mayores pertenecientes a una treintena de asociaciones de la comarca de Vitigudino celebraron ayer en la villa de Lumbrales la decimosexta convivencia comarcal, una jornada que tuvo como acto destacado el homenaje y entrega de placas a los 36 matrimonios que a lo largo de este año cumplieron sus bodas de oro.

Este homenaje ya tradicional durante la convivencia organizada por la Unión Comarcal de Asociaciones de Jubilados de la comarca de Vitigudino contó con la presencia del presidente regional de la Federación de Jubilados y Pensionistas de Castilla y León, Marcial Fuentes, así como de varias autoridades locales, entre los que se encontraban el alcalde y teniente de alcalde, Juan Borrego y Domingo Comerón, respectivamente.

Instantes antes de la entrega de placas en el templo de Nuestra Señora de la Asunción, el presidente de la Unión Comarcal, Juan Arroyo, se dirigió a los asistentes para agradecer su presencia en este acto, unas palabras que trasladaba igualmente al presidente regional de la Federación de Jubilados, Marcial Fuentes, quien –a su vez– se congratuló de la respuesta que en la comarca de Vitigudino tiene esta convivencia por parte de las asociaciones locales de jubilados.

Tras la misa en honor a estos 36 matrimonios de oro, se procedió a la entrega de obsequios en un acto en que participaron algunos de los presidentes de las asociaciones presentes, para continuar con un pasacalles bajo los sones del tamborilero Javier Rodríguez, el Pardal, hasta la Plaza de la Biblioteca.

Restaurantes llenos
Los establecimientos hosteleros de la villa resultaron insuficientes para dar de comer a 850 personas, lo que obligó a que un grupo de mayores tuviera que trasladarse hasta Hinojosa de Duero a la hora del almuerzo.

Finalizado el almuerzo, las calles de Lumbrales volvían a vestirse con cientos de personas camino de los distintos museos locales y otros lugares de interés. Los más frecuentados fueron el museo de arqueología, situado en la torre del reloj, y el museo textil, éste último ubicado en el bajo del Hogar del Jubilado.

En el primero, los visitantes pudieron observar restos arqueológicos que datan del Paleolítico Inferior, Calcolítico y de la I y II Edad del Hierro, todos ellos hallados en distintos puntos del Abadengo. En otra de las salas de este museo pudieron observar restos hallados en el castro vetón de Las Merchanas, edificación que se mantuvo activa hasta el siglo V d. C.

Esta visita la pudieron completar tras su paso por el Centro de Interpretación donde se recoge un amplio resumen de las Fortificaciones de Frontera. Pero sin duda, el lugar que llamó la atención de los mayores fue el museo textil. En este espacio, los visitantes pudieron reconocer algunos de elementos que vieron utilizar a sus madres y abuelas hace medio siglo.