La CHD se mantendrá "vigilante" ante nuevas lluvias

En el Tormes también se ha producido una "crecida importante".

El presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), José Valín, ha explicado que la crecida que experimenta el río Pisuerga a su paso por Valladolid es "relativamente normal" y de carácter "mantenido", por lo que ha previsto que continúe a los niveles actuales --1.018 metros cúbicos por segundo a las 11.20 horas de este lunes-- durante varias horas salvo que se produzcan nuevos episodios intensos de lluvia.

  

Valín ha atendido este lunes a los medios de comunicación en la playa de las Moreras de Valladolid, hasta donde también se han acercado numerosos vallisoletanos para contemplar la crecida del río y tomar fotografías.

  

El presidente del Organismo de la cuenca ha apuntado que la situación actual en el Pisuerga es "más o menos" la que se había apuntado desde el pasado sábado y ha subrayado su carácter "relativamente normal" y la ha definido como de "onda larga", es decir que no tendrá picos mucho más elevados que los actuales 1.018 m3/s pero será "mantenida".

  

El río ha cubierto gran parte de la playa de las Moreras, pero no ha llegado a sobre pasar los muros de contención de la ribera, por lo que no ha inundado el aparcamiento de vehículos, que está cerrado desde el viernes ante la advertencia de la CHD de que podría quedar cubierto por las aguas. De hecho, el bar situado en la playa fluvial está abierto al público pese a que el agua se encontraba a unos cinco metros del mismo.

  

Para las próximas horas, la Confederación se mantendrá "atenta" y "vigilante" al caudal del Pisuerga, sobre todo si se vuelven a producir episodios de lluvias intensas en los próximos días.

  

No obstante, lo que "realmente preocupa" a Valín de la situación es el denominado "tramo medio" del río Duero, que se puede localizar entre Quintanilla de Onésimo y Tordesillas, en la provincia de Valladolid, principalmente en puntos como Tudela y Puenteduero, "como consecuencia de las crecidas que se produjeron hace dos días en la cabecera del Duero y los afluentes de la margen izquierda".

  

Esa "preocupación" se trasladará mañana al río principal de la cuenca en Toro y Zamora, donde actualmente el caudal se sitúa entre 1.300 y 1.400 m3/s y por donde mañana pasarán las aguas que llegan ahora a Valladolid, por lo que los caudales volverán a incrementarse.

 

URBANIZACIÓN JUNTO A LOS CAUCES

 

El riesgo, ha añadido el presidente de la CHD, está "fundamentalmente en tierras de labor, construcciones ganaderas o agrícolas, pero también puede suceder en viviendas", como ha sucedido, ha recordado, en Viana de Cega o en "puntos ribereños del Duero". En este sentido, ha considerado que estas localidades "siempre han estado sometidas al mismo problema" y ha aseverado que "en muchos casos", si esas urbanizaciones se tuvieran que aprobar hoy en día, "no se aprobarían".

  

Esta crecida del Pisuerga, como ha reiterado José Valín, ha estado motivada en buena parte por el fuerte incremento de caudales en su afluente Arlanza, un cauce que como ha recalcado el presidente de la CHD no está regulado por presa alguna. El problema de estos ríos es que "no tienen ningún lugar donde remansarse y crecen muy rápido".

  

En cambio, ha querido subrayar el "magnífico papel" que han tenido las presas que regulan otros ríos, como por ejemplo la del embalse de la Cuerda del Pozo, en Soria, que actúa como cabecera del río Duero. De hecho, Valín ha puntualizado que en el embalse llegaron a entrar 500 m3/s y se soltaron 104, por lo que considera que "se evitó cerca de la mitad de la crecida del Duero".

  

También se ha podido "mantener" el caudal de ríos como el Pisuerga y el Carrión gracias a los embalses de cabecera, o en el Tormes en la provincia de Salamanca, donde también se produjo una "crecida importante.

 

También se ha referido a la crecida del río Riaza, en el que se ha trabajado la pasada noche para "mantener los niveles" en torno 40 m3/s "gracias al a presa", lo que ha permitido que la avenida "no sea excesiva". Pese a todo, la carretera N-122 ha quedado anegada por las aguas a su paso por Fuentecén (Burgos).

  

En este río, que actualmente presenta un caudal de unos 40 m3/s, según José Valín, se ha llegado a registrar 130 en los últimos días, por lo que ha apuntado que se ha podido regular "soltando agua del embalse siempre con el objetivo de tener algo de resguardo, para por si viene una avenida mayor, tener margen". "En principio se mantiene estable, pero seguiremos vigilantes", ha concluido.

  

En definitiva, la situación en la cuenca del Duero "se a mantener más o menos estable, con tendencia en unos puntos a bajar y en otros a subir" y depende de lo que lluvia durante la semana.