La cerveza más pura toma cuerpo en Virtus

Cerveza Virtus. TRIBUNA

Virtus nace de la tenacidad de Alfonso Moreno e Ignacio Millán, dos ingenieros forestales que han decidido apostar por la pureza de los elementos líquidos y el abastecimiento local de Burgos.

Ficha de CERVEZA VIRTUS

 

www.cervezasvirtus.es

Calle Merindad de Montija, nave 16 - 09001 Burgos

En el mercado desde 2013

Producción: 3000 litros al mes aproximadamente

4 cervezas bajo el nombre de Virtus y 1 colaboración

Permiten visitas a la fábrica para explicar el proceso de elaboración y conocer mejor su filosofía como productores de cerveza natural

Burgos es junto con Valladolid la provincia de nuestra comunidad donde la cerveza artesanal es más prolífica. Por este motivo volvemos allí para presentar una de las pioneras burgalesas, cervezas Virtus, una marca que apuesta por la pureza de los elementos y el abastecimiento local.

 

Virtus nace de la tenacidad de Alfonso Moreno e Ignacio Millán, dos ingenieros forestales que hartos de la inestabilidad del mercado laboral decidieron buscar una alternativa de subsistencia, encontrando en una de sus aficiones una posible oportunidad. Al detectar la tendencia a la elaboración de cerveza por el método artesanal que había nacido poco antes en España y que empezaba a establecerse en Castilla y León, se abrieron a una posibilidad hasta la fecha impensable, la de ser empresarios. Reconoce Alfonso que al exponerlo a familia y amigos no hubo pocos que no pensaran que la idea estaba más cerca de una locura que de una salida laboral viable.

 

Cuando el proyecto se puso en marcha, uno de los factores fundamentales fue que contaron con la ayuda de la Fundación Caja de Burgos, tuvieron acceso a un plan de empresa y a un asesoramiento fundamental para poder agilizar lo máximo posible los trámites de la apertura. Aunque reconocen que por más celeridad que se trató de dar a estos trámites supusieron una lacra por el tiempo que pasa desde que el contador de gastos se pone en marcha hasta que puedes sacar tu primera unidad a la venta para obtener un beneficio.

 

Alfonso e Ignacio han sacado adelante el proyecto con medios propios, a través de ahorros y créditos personales, para una inversión inicial que ronda los 100.000 euros, y el desarrollo de la actividad les ha permitido introducir ciertas mejoras paulatinamente, reinvirtiendo siempre en beneficio de la producción y del producto. La mayor ayuda que les llegó a través de la mencionada fundación fue en forma de capacitación y formación, ya que Caja Burgos les permitió tener un reputado maestro cervecero procedente de Hamburgo durante un mes, una ayuda inestimable que les ha permitido conocer a fondo a través de su experiencia el proceso de fabricación para ser competitivos y tener una gran calidad desde el primer día. Un claro ejemplo de la necesidad de financiar conocimiento, y no solo instalaciones.

 

Sus instalaciones están pensadas a medida, se han construido de una forma muy particular, ajustando al máximo los medios disponibles y adaptándose a las necesidades de las recetas. Pero quizá más complicado que poner en marcha la maquinaria fuera ponerle el nombre a la marca.

 

Virtus es corto y sonoro, afirma Alfonso, pero también tiene detrás otros motivos para ser el nombre de nuestra cerveza. Virtus es Virtud, y cuatro se dice que son las virtudes cardinales. Pues bien, “cuatro elementos, cuatro virtudes” es lema que estos chicos han hecho suyo aludiendo a los cuatro elementos fundamentales de la cerveza: Agua, malta, levadura y lúpulo. Pero no queda ahí la cosa, porque Virtus es también la nomenclatura de algunos municipios burgaleses de la parte norte, como Cabanas de Virtus o el propio Virtus, cercanos al embalse del Ebro, lo que también supone un guiño a la provincia.

 

 

En referencia a sus variedades de cervezas, sus cuatro Virtus son Pilsen, Trigo, Roja e Ipa. A excepción de la última mencionada, todas las demás son de claro estilo alemán, tanto por la trascendental ayuda del maestro cervecero que tutorizó los procesos al inicio, como por el gusto de los propios Alfonso e Ignacio por las cervezas alemanas, aunque bien aclaran que no desprecian ningún estilo. Lo mismo ocurre con su última incorporación, una Dunkel Weizen en colaboración con otros cerveceros burgaleses, que también tiene una ascendencia alemana muy evidente pero con el toque del agua de la tierra y la mano de los creadores, una cerveza negra de trigo que está teniendo un gran éxito.

 

En su fábrica además se elaboran hasta 3 marcas diferentes a la suya, entendiendo que para alcanzar producciones lo más rentables posibles, es una buena opción fabricar para otros cerveceros que no disponen de instalaciones (cerveceros nómadas o gipsy brewers como ya hemos mencionado en otros artículos que se les denomina).

 

En su filosofía como productores es fundamental mencionar que son muy fieles al producto de cercanía en toda la medida que les es posible, a excepción de ciertos lúpulos que no se producen en el país. Buscan materias primas de la tierra de Burgos y del territorio nacional, que unidas a la fantástica agua de Burgos permiten hacer unas cervezas de mucha calidad. Lo mismo ocurre con el resto de compras necesarias, vidrio, etiquetas, etc, ya que en cervezas Virtus buscan siempre la cercanía para aportar valor a Burgos y a la comunidad de Castilla y León.

 

En Virtus han obtenido diversos reconocimientos en ferias y festivales. Con mención en eventos de Asturias, Salamanca, Burgos… y siempre apoyados por una gran acogida entre el público. Están presentes además de en Burgos como punto fuerte, en los mercados nacionales más importantes y su presencia en el pasado salón del Gourmet celebrado en Madrid les ha propiciado estar ya en China, a la espera de una buena acogida del consumidor allí.

 

¿QUÉ BEBER? VIRTUS IPA

 

Desde hace tiempo hay una corriente entre los consumidores de cerveza artesanal que prácticamente “obliga” a las marcas a tener en su gama de productos una Indian Pale Ale o IPA. Esta cerveza de Virtus es la única que se escapa de las raíces alemanas de sus recetas. De corte americano pero muy en la línea tradicional de las Ipas hechas con rigor y sin estridencias en aromas o amargor, Virtus Ipa se sitúa en el mercado como una cerveza fiel al estilo, aromática y con buena combinación de lúpulos que aportan en nariz flores, frutas tropicales y un punto cítrico. Todo ello con gran intensidad y persistencia. La espuma permanece largo tiempo, se agradece a la vista el cerco que deja en la copa y que te pueda acompañar casi hasta el final. Y por su estilo destaca un amargor muy presente pero sin ser agresivo que aporta un final seco tras haber pasado por notas de frutas como el mango de una manera muy sutil.

 

En Burgos se han encontrado con las virtudes de la cerveza artesana en forma de marcas como Virtus que apuesta por compras de cercanía para proponer una gama de cervezas sólida en calidad y estilos. Sin duda la virtud de un artesano es valorar los orígenes y no dejar de cuidar el producto y su proceso, en Virtus así lo hacen para formar parte de Castilla y León Territorio Cervecero.