La Catedral Nueva de Salamanca se prepara para soplar las velas

Celebrará en 2013 sus cinco siglos de existencia, una efeméride que no pasará desapercibida para la ciudad
La Catedral Nueva es uno de los puntos más visitados y conocidos de la ciudad de Salamanca, un lugar de culto e historia que se prepara para celebrar los cinco siglos que han pasado desde que se pudo su primera piedra.
 
Según ha explicado en varias ocasiones el alcalde de la ciudad, Alfonso Fernández Mañueco, esta efeméride será uno de los puntos principales de promoción y de propuestas culturales en la ciudad para el próximo ejercicio de 2013.
 
Además, actualmente se está procediendo al proceso de rehabilitación del cuerpo alto de la Torre de las Campanas de la Catedral Nueva, adjudicado a la empresa Construcciones Cabero por un importe de 1.063.833 euros y que tiene que estar finalizado en 2013.
 
Esta intervención permitirá ampliar el recorrido de visita de la Catedral y se integra dentro del Plan Director de la Catedral de Salamanca, que, según el proyecto redactado por el arquitecto Valentín Berriochoa, comprende tanto la restauración exterior como la adecuación del interior de la Torre, en el cuerpo alto, como la ampliación de la campaña ya ejecutada en el cuerpo bajo de la Torre entre los años 1997 y 2001.
 
Las actuaciones en el exterior afectan al zócalo, al cuerpo de campanas, a la bóveda alta, a la linterna, al cupulín y a la veleta. La intervención precisa del montaje de un gran andamio cuya altura tiene la cota máxima en los 92 metros, equivalentes a un edificio de 30 plantas.
 
En cuanto a las actuaciones en las estancias del interior de la Torre, afectan a la Sala del Reloj, a la Sala de las Campanas, a la escalera redonda de piedra y a la rectangular de madera.
 
NUEVAS PROPUESTAS
 
El Ayuntamiento de Salamanca tiene previsto desarrollar diferentes actuaciones con las que se acerque al ciudadano “toda la riqueza y los valores que este templo proyecta”.
 
Durante 2013 se desarrollarán una serie de actividades de difusión de esta conmemoración a través de una propuesta que abarca “un amplio contenido de iniciativas culturales, turísticas, lúdicas y de ocio, con proyección turística, invitando al descubrimiento de los tesoros de la Catedral, su historia, su construcción, su valor arquitectónico, la divulgación de su riqueza y valores”.
 
ORÍGENES DE LA CATEDRAL NUEVA
 
La Catedral Nueva, cuya planta se unió a la ya presente como Catedral Vieja de Salamanca, se inició en 1513. Aun así, no fue hasta 1733 cuando se inauguró y se consagró “solemnemente”, tal y como recoge la información del Cabildo de la Catedral.
 
 
En las obras, que duraron más de dos siglos, estuvieron presentes arquitectos como Juan y Rodrigo Gil de Ontañón, Juan de Álava o los conocidos hermanos Churriguera.
 
Ya una vez concluida, se temió por su integridad cuando tuvo lugar el terremoto de 1755. Entonces, a pesar de que el epicentro tuvo lugar en Lisboa, se dejó sentir con importantes consecuencias materiales en Salamanca.
  
La Catedral no fue ajena a ese temblor y la Torre de las Campanas se movió. Desde ese momento, a petición de las autoridades religiosas del momento, se sube cada 31 de octubre a lo alto del edificio para medir la inclinación.
 
La familia que vivía en aquellos tiempos en el interior de la Catedral era conocida como 'Los Mariquelos' y fue la encargada de cumplir con el edicto religioso hasta 1976, cuando uno de sus descendientes cumplió por últimas vez con la promesa.
 
Posteriormente, nueve años después, en 1985, Ángel Rufino de Haro decidió recuperar la tradición, que se ha venido manteniendo hasta la actualidad. Además, sube vestido con el traje charro e instrumentos de música tradicional para cantar una "charrada" desde lo alto del templo.