La carretera del casco urbano del municipio de Rágama es un peligro

Un tramo donde no existe ningún tipo de señalización ni sistema de control de velocidad, a pesar de su carácter urbano y que está provocando accidentes constantes con el consiguiente peligro, asegura el PSOE.

Los Procuradores del PSOE por la provincia de Salamanca en las Cortes de Castilla y León, Fernando Pablos, Ana Muñoz de la Peña y Juan Luis Cepa, han registrado una iniciativa en el Cámara autonómica en la que se insta a la Junta para que adopte las medidas materiales disuasorias necesarias, como señales luminosas o acústicas, para controlar la velocidad y garantizar la seguridad vial, tanto a peatones como conductores en la carretera autonómica CL-610 a su paso por el casco urbano del Rágama.

 

La carretera CL-610, de titularidad de la Junta de Castilla y León, forma parte de la Red Básica y transcurre entre el límite de provincia de Ávila a Peñaranda de Bracamonte, en la provincia de Salamanca. Una carretera con un gran volumen de circulación, cerca de 1.400 vehículos al día, de los que el 18% corresponde a tráfico pesado.

 

En el tramo señalado no existe ningún tipo de señalización ni sistema de control de velocidad, a pesar de su carácter urbano y de coincidir con varias curvas y un estrechamiento, y que está provocando accidentes constantes con el consiguiente peligro tanto para conductores como para peatones, en la mayoría de los casos, por causas relacionadas con la velocidad inadecuada de los vehículos que por allí transitan.

 

A lo largo de esta travesía, de aproximadamente unos 600 metros, no existe ningún tipo de señalización horizontal, ya que tras el último refuerzo realizado en la capa de rodadura, fueron cubiertas.

 

Tampoco existe ningún paso de peatones que garantice la seguridad a los viandantes y escolares del colegio que se encuentra situado en la misma travesía. A lo que hay que sumar la inexistencia de indicación o advertencia alguna sobre el peligro de tránsito de animales en el punto donde esta carretera se cruza con la Cañada Real Soriana Occidental.

 

En base a esto, los Procuradores socialistas salmantinos consideran necesario la instalación de semáforos limitadores de velocidad, pasos de peatones, bandas sonoras o señales luminosas que avisen a los conductores del peligro.