La Cámara de Comercio aborda en una jornada las últimas reformas del derecho concursal

El vicepresidente de la Cámara de Comercio, José Luis Martín Aguado (i) durante la jornada (Foto: Chema Díez)

La Cámara de Comercio de Salamanca quiere facilitar a los empresarios un conocimiento de la normativa para que sepan cómo desenvolverse y relacionarse en esas circunstancias.

La Cámara de Comercio e Industria de Salamanca y  la Confederación de Organizaciones de Empresarios Salmantinos (CONFAES) ha celebrado esta mañana una jornada sobre El Concurso de Acreedores: enfoque práctico de la PYME”, impartida por el Gestor Procesal del Juzgado Mercantil de Salamanca, Jesús M. Castaño Jabato, abogado colegiado por el ICASAL y Graduado Social diplomado, con la que se busca dar una visión global del procedimiento concursal, al mismo tiempo que deja clara su estructura, muchas veces poco comprensible para el empresariado.

 

Con una metodología esquematizada y práctica, la jornada ha tratado las recientes reformas legales en la materia, la normativa aplicable en la actualidad y el incremento de situaciones de crisis empresarial ante la imprevisible duración de los actuales concursos de acreedores en las sociedades.

 

Con estas jornadas la Cámara de Comercio de Salamanca quiere facilitar a los empresarios un conocimiento de la normativa para que sepan cómo desenvolverse y relacionarse en esas circunstancias.

 

Así lo indica el Vicepresidente Primero de la Cámara de Comercio, Jose Luis Martín Aguado, quien señala que “esta jornada es necesaria para las pequeñas y medianas empresas que se encuentran, por desgracia, en un momento económico delicado, pero, sobre todo, para aquellas que se relacionan con empresas en concurso. Lamentablemente, no es infrecuente, que los empresarios nos relacionemos con empresas que de repente inician un proceso concursal y, muchas veces, no sabemos cómo actuar. Por eso, desde la Cámara de Comercio entendimos la necesidad de poner en marcha esta formación enfocada a la pyme y no a los profesionales”.

 

El abogado y gestor concursal, Jesús M. Castaño Jabato, sostiene que la Ley Concursal  es “muy modificable” y que “presenta lagunas que a diario se tiene que estar supliendo” con una premisa clara, siempre en favor de la empresa”.

 

Para el experto en Derecho Concursal, los “buenos deseos de una mejora económica” contrastan con las cifras de empresas en concurso que llegan a diario: “las cifras de concursos de acreedores no reflejan el panorama de fin de la crisis”, sostiene. De hecho, en el último trimestre, se ha incrementado en España un 10% el número de empresas en proceso concursal, según el Instituto Nacional de Estadística.

 

La estructura empresarial salmantina ha quedado “muy tocada” por una crisis a la que sólo están sobreviviendo, a su juicio, “las empresas que tienen un activo grande y que esperan a que ésta toque fondo”, aunque sigue remarcando que “Salamanca sigue teniendo tejido empresarial”. De hecho según las estadísticas nacionales, casi el 27% de las empresas que inician este proceso son pymes.

 

En este 2013, las cifras son mayores que ningún otro año, según el abogado,  “mucho más que en el 2012, 2011 y años anteriores”, llegando a unos 45 procesos, tanto de personas jurídicas como de físicas, hasta el parón estival de agosto. Sin embargo, la sorpresa llega porque su número se ha ralentizado en los últimos meses. El abogado encuentra en la “espera de las empresas por la llegada de la nueva Ley de Emprendedores” que favorece “la desjudicialización del concurso”, la clave del freno a esta sangría.

 

A juicio de Castaño, desde 2004 “el sector predominante ha sido el de la construcción”, pero desde hace varios años “se han diversificado mucho los sectores” que van “desde las artes gráficas, empresas de informática… cualquier sector que nos imaginemos”, explica.

 

Lo que sí queda claro es que la Ley Concursal tiene una premisa básica, “lograr acuerdos que eviten la liquidación y salven a las empresas” aunque en la práctica no siempre se consigue, ya que “el 95% de ellas no se logra salvar”, lamenta. Se trata de “un proceso complejo y largo” que la mayoría de personas desconoce y que en el que muchas ocasiones se incurren en errores como “la confusión en lo que es un convenio o una liquidación”, recalca.

 

No quiere olvidarse Castaño de que la Ley Concursal, que “ya ha sido modificada por los dos últimos gobiernos” sigue teniendo “aspectos muy modificables” y “muchas lagunas” que se suplen en el día a día con una premisa clara: “siempre se actúa en favor del concurso y de la empresa”.