La Cámara abre al público el tradicional belén inspirado en los pueblos de la sierra salmantina

Realizado por el ganador del concurso de Belén Tradicional del Concurso de Escaparates 2012, la cafetería Simo’s, destaca por su integración del paisaje y el efecto visual de su composición.  

A partir de hoy, día 10 de diciembre y hasta el día 6 de enero, la Cámara de Comercio e Industria de Salamanca abre al público el tradicional Belén, expuesto en el interior de la institución cameral. Se trata de una de las actividades enmarcadas en la XXVI Campaña de Animación Navideña que organiza la corporación con el apoyo de la Asociación de Empresarios Salamantinos de Comercio (AESCO) y con El Norte de Castilla con el objetivo de dinamizar las ventas y promocionar el pequeño comercio.

 

En esta ocasión, realizado por el ganador del concurso de Belén Tradicional del Concurso de Escaparates 2012, la cafetería Simo’s, estará abierto por la mañana y por la tarde los días laborables y sábados (de 12:00 a 14:00 y de 18:00 a 21:00 horas), mientras que los domingos estará sólo las tardes (de 18:00 a 20:00 horas). Los días 25 de diciembre y 1 de enero permanecerá cerrado.

 

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UNA ILUSIÓN PARA SU AUTOR

 

La obra fue premiada en el concurso del año 2012 por su integración del paisaje y por el efecto visual de su composición y se trata, para su creador, Juan Carlos Sánchez, de una ilusión desde hace muchos años que se ha hecho realidad. “Siempre había tenido ilusión por tener un belén, pero por circunstancias del trabajo no me lo ha permitido hasta hace cuatro años que me decidí a hacer este belén con la idea de aumentarlo y hacerlo todavía mejor de lo que es en la actualidad”, sostiene.

 

A su juicio, Sánchez explica que ha querido hacer un “homenaje a Escurial de la Sierra”, su pueblo, por medio de la reproducción de su iglesia; realizada con piedra de Villamayor y destaca que le hubiera gustado “haber puesto a cada casa el nombre de casas típicas”.

 

Realizar el belén es un trabajo “minucioso” en el que hay que ir con “mucho cuidado” por la delicadeza de las partes. Una terapia de relajación después del estrés de los dos trabajos que compagina, la electricidad y la hostelería. “Le dedico una o dos horas al día. Un día hago una casa, al día siguiente… hasta que la acabe. Cuando acabo el trabajo hago cosas del belén y me relaja muchísimo”, subraya.

 

Por último, Sánchez tiene en mente hacer una ampliación “de la maqueta” respetando “el tamaño de las casas” y cree que su belén merece la pena ser visto “con poca luz” porque “tiene que verse la tonalidad de las casas y la iluminación que tienen”.