La bandera revive a los ancestros

Juan Frutos y Miguel Caballero dan vida a la tradicional danza que representa la victoria sobre el señor feudal
Miguel Corral
E n el ambiente se palpaba ayer la valentía y la gallardía con la que hace 500 años los vecinos de Hinojosa de Duero se levantaban en armas contra la tiranía, contra los abusos de quien era su señor. Aquella revuelta en una noche de San Juan, marcó la historia y el futuro de este pueblo valiente, el mismo pueblo que ayer revivía aquellos hechos con una de las danzas más testimoniales y representativas de cuantas recoge el folclore popular salmantino.

La bandera volvió a revivir a los ancestros sobre la plaza empedrada y con San Juan por testigo, bajo los atronadores golpes del tambor que rompían el silencio en las calles al paso del patrón, y con las tonadas evocadoras de aquella refriega contra el que marcaba su cubil con derecho de pernada. El baile de la bandera volvió a desenterrar la historia de Hinojosa, su tradición más arraigada, un momento al que el pueblo supo sobreponerse, impedir que continuase la tiranía de la que eran objeto por parte de su señor, una historia que se repite una y otra vez aunque con distintos protagonistas.

Así, en el papel del feudal, la alabarda era portada por Juan Frutos Hernández, mientras que la bandera del pueblo de Hinojosa, recaía en manos de Miguel Caballero. Ambos preñaban de emoción la empedrada plaza de la puerta de la iglesia de San Pedro, que con sus carreras invitaban a los rapaces a tumbarse en señal de sumisión para sentir el salto airado del feudal y su albarda. Los vítores rompían el silencio cuando la bandera acariciaba el suelo hinojosero, y los sones de José Manuel Bartol se tornaban nerviosos hasta que el pueblo alzaba al abanderado en señal de su victoria sobre el feudal.

Pero antes de este conjuro, San Juan recorría las calles en procesión con El Mariquelo y la Corporación municipal, comitiva a la que ponían belleza, Mariam Carballares, Judith Carballares e Irene Mangas como reina y damas de la Corte de Honor.