La banca deberá sanear sus cuentas con 50.000 millones contra resultados en un año

Las entidades que decidan fusionarse tendrán que presentar sus proyectos antes del 30 de mayo
La banca española deberá sanear sus cuentas por la exposición al ladrillo con 50.000 millones contra resultados en un único año, aunque las entidades que participen en procesos de fusión contarán con unas condiciones más flexibles, según anunció el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, quien insistió en que no se emplearán recursos públicos.

El ministro desveló estos detalles sobre la reforma financiera que aprobará mañana, previsiblemente, el Consejo de Ministros, para sanear los balances de los bancos por su exposición al sector inmobiliario con el fin último de restablecer la confianza de los inversores y reactivar el flujo del crédito.

Reforma beneficiosa
Además, el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, ha asegurado que la reforma financiera que prevé aprobar este viernes el Ejecutivo "beneficiará" a los ciudadanos, al considerar que el saneamiento rebajará el precio de la vivienda una vez que se haya materializado el ajuste de precios de los activos inmobiliarios en los balances de las entidades.

"La reforma pretende crear entidades viables y un saneamiento rápido", afirmó en rueda de prensa para avanzar las principales líneas del decreto ley que aprobará el Consejo de Ministros.

También, las entidades financieras que decidan fusionarse deberán presentar un plan de viabilidad económica y medidas de gobierno corporativo antes del próximo 30 de mayo, al tiempo que el Gobierno les exigirá compromisos para ampliar la concesión de crédito hacia la economía.

Así lo anunció el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, en rueda de prensa para adelantar el decreto ley que prevé el Consejo de Ministros este viernes, y afirmó que estas entidades deberán impulsar el saneamiento de sus balances durante dos ejercicios.

De acuerdo con las líneas maestras de la reforma, que no requerirá de recursos públicos, la banca española deberá sanear sus cuentas por la exposición al ladrillo con 50.000 millones contra resultados en un único año, aunque las entidades que participen en procesos de fusión contarán con unas condiciones más flexibles.