La ayuda a parados costará 1.200 millones, elevará la cobertura al 65% y beneficiará a 450.000 personas

Los 426 euros mensuales de la ayuda se descontarán del salario si el desempleado la compatibiliza con un empleo por cuenta ajena.

La nueva ayuda a parados de larga duración sin ingresos y responsabilidades familiares, cuyo importe será de 426 euros mensuales, tendrá un coste de entre 1.000 y 1.200 millones de euros, elevará la tasa de cobertura de protección por desempleo entre siete y ocho puntos, hasta situarse en el 65% a mediados de 2015, y beneficiará a entre 400.000 y 450.000 desempleados.


Así lo han explicado los secretarios de Acción Sindical de CC.OO. y UGT, Ramón Górriz y Toni Ferrer, respectivamente, en una rueda de prensa en la que han confirmado que el acuerdo que incluye este ayuda será firmado el próximo lunes en el Palacio de la Moncloa por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y los secretarios generales de CC.OO., UGT, CEOE y Cepyme, Ignacio Fernández Toxo, Cándido Méndez, Juan Rosell y Antonio Garamendi.

En rueda de prensa conjunta, Górriz y Ferrer han detallado el contenido del acuerdo que han alcanzado con el Gobierno y los empresarios para impulsar la reincorporación al mercado laboral de los parados de larga duración, que en España alcanzan los 3,3 millones de personas (2,2 millones de ellos llevan más de dos años en desempleo).

Mientras reciban acciones de formación y orientación, los desempleados de larga duración cobrarán esta ayuda, pero el objetivo final, han insistido los responsables sindicales, es que vuelvan al mercado laboral. Por eso esta ayuda se incardina en un programa más amplio para la activación laboral de este colectivo.

Los beneficiarios suscribirán un compromiso de actividad y el servicio público de empleo tendrá un mes para marcarles un itinerario laboral personalizado en base a sus cualificaciones. Tendrán un tutor/orientador y el servicio público de empleo será el encargado de hacerles llegar posibles ofertas de empleo.

COMPATIBLE CON UN EMPLEO

La ayuda será compatible con un puesto de trabajo por cuenta ajena y podrá cobrarse durante un máximo de seis meses. Del salario que se perciba por ese empleo se descontará la ayuda, de manera que el coste laboral estará cofinanciado entre la empresa y el servicio público de empleo.

Los posibles beneficiarios de esta ayuda son los parados de larga duración que hayan trabajado por cuenta ajena en algún momento, que estén inscritos como demandantes de empleo a fecha 1 de diciembre de este año, que hayan dejado de recibir prestaciones al menos seis meses antes de solicitar la ayuda incluyendo el Prodi, el Prepara y la Renta Activa de Inserción (RAI), que tengan cargas familiares, sin otro tipo de rentas y que hayan dejado de percibir prestaciones al menos seis meses antes de solicitar esta ayuda. Está previsto que el programa dure 15 meses (del 15 de enero de 2015 y al 15 de abril de 2016), aunque tres meses antes de que finalice, se evaluarán los efectos que ha tenido y su posible prórroga.

El coste de la ayuda será de entre 1.000 y 1.200 millones de euros, pero esta cifra no tiene en cuenta el coste de las políticas activas de empleo asociadas al itinerario laboral, por lo que el importe del programa será mayor. La tasa de cobertura frente al desempleo, que se ha reducido en 20 puntos desde 2010 y en 13 puntos en esta legislatura, se prevé que avance entre siete y ocho puntos, desde el 57,1% actual a cerca del 65% a mediados de 2015.

Según han subrayado los responsables sindicales, el objetivo de este programa es "proteger y rescatar" a las personas desempleadas porque el 40% de ellos están en riesgo de exclusión. "Son personas con necesidades de recualificación profesional, de reconversión, la medida fundamental es reactivarlas para que puedan encontrar empleo", han destacado.

Ferrer y Górriz han dejado claro que este programa es un avance en las reivindicaciones sindicales, pero no cumple con todas ellas, por lo que seguirán trabajando en el marco del diálogo social por conseguir sus aspiraciones. De hecho, han emplazado ya al Gobierno a que abra la mesa de negociación de empleados públicos y la de política industrial. Ambos han afirmado que si no hubiera habido acuerdo sobre la ayuda a parados de larga duración, "el diálogo social no habría tenido más recorrido".