La Audiencia de León rechaza incluir pruebas sobre la supuesta persecución de Carrasco sobre Triana

También deniega la nulidad planteada respecto de un engaño de la policía para que madre e hija se declararan culpables.

La Audiencia provincial de León ha desestimado las dos peticiones que realizó el martes, durante una vista pública, la defensa de Montserrat González y su hija Triana Martínez, ambas imputadas por el crimen de Isabel Carrasco, en las que solicitaba que se añadieran al procedimiento judicial pruebas documentales "pertinentes y necesarias" para los intereses de sus patrocinadas y que se consideraran "nulas" las primeras declaraciones de madre e hija en las que confesaban los hechos.


El auto judicial emitido recoge que la propuesta de inclusión de estas nuevas pruebas ya había sido realizada durante la fase de instrucción y las diligencias no fueron admitidas por ser "impertinentes por no estar relacionadas con el objeto del juicio ni con las cuestiones que se van a someter a debate en el mismo, así como irrelevantes por carecer de virtualidad para poder modificar de forma importante el sentido del fallo".

Además, son consideradas "innecesarias por no poder afirmarse que tengan utilidad para los intereses de defensa de quienes las proponen y cuya inadmisión no les causa indefensión alguna".

Por otro lado, el auto recoge que esta decisión no supone la indefensión de las dos imputadas, como alegó en la vista la defensa, porque la supuesta campaña de persecución sufrida por Triana, que pretendía ser demostrada con estas nuevas diligencias, está incluida en el procedimiento, en el escrito de calificaciones provisionales, donde, además, "se proponen otras pruebas cuyo objetivo es, sin duda, tratar de acreditar dicha campaña de persecución en varios frentes".

En cuanto a la segunda cuestión, a la petición de nulidad de las declaraciones realizadas por madre e hija después de ser detenidas ante agentes de Policía de Burgos, en las que confesaron por primera vez el crimen, la Audiencia cree que "deben rechazarse las sospechas de que las acusadas sufrieran un supuesto engaño".

En este sentido, el auto añade que las maniobras que según la defensa llevaron a cabo los agentes para lograr la confesión "no están acreditadas" y que "solo constan en las propias manifestaciones de las acusadas y carecen de todo contraste en datos objetivos".