La Asociación San José agradece el reconocimiento municipal

El pleno del Ayuntamiento de Béjar, en sesión extraordinaria celebrada el pasado viernes, aprobó por unanimidad la concesión de Bejarano Ilustre a Manuel Bruno Nevado y la Medalla de la Ciudad a San José Artesano a propuesta, también unánime, de la Comisión Mixta de Participación Ciudadana.
Luis Ibáñez

Al primero por el trabajo realizado durante toda una vida como empresario del textil, pero también como edil del propio Ayuntamiento, como presidente del Casino Obrero, de la Cámara de Comercio e Industria, de la Fundación Premysa, y de Cáritas, entre otras organizaciones. Y a los segundos por la dedicación altruista hacia las familias más necesitadas de la ciudad, y su gran labor social.

Rafael González Díaz, presidente de la Asociación benéfica San José Artesano, se ha mostrado a este diario muy satisfecho por esta condecoración a la entidad, valorándolo como “impresionante para la Asociación y para todos los socios. Nunca creímos que iba a llegar este momento”.

Esta institución local sin ánimo de lucro, fundada hace 50 años, está compuesta por “casi 500 socios que pagan cada tres meses una cuota de dos o tres euros, cada uno lo que puede, y esa aportación se la damos, en general a las familias más necesitadas que hay en Béjar”. González Díaz destacó que, dentro de esa ayuda, su principal objetivo y fin perentorio es el que “a los niños no les falte la alimentación necesaria en las familias que pasan por serias dificultades económicas”, asimismo, también auxilian a “inmigrantes, y además se visita a los enfermos para hacerles compañía porque en estos casos es más fundamental el apoyo moral que el material”.

El presidente de San José Artesano no quiso olvidar a quienes les “echan una mano” con su colaboración como el caso del Banco de Alimentos de Salamanca al que vamos cada quince días a recoger los comestibles, el Rotary Club que nos han ayudado mucho con la organización de actos benéficos en el teatro Cervantes y con una aportación de 12.000 kilos de comida, la ayuda económica del Ayuntamiento y la cesión que éste nos ha hecho del local en Los Pinos, la Unión Europea también nos hace llegar cosas, y el supermercado Eroski que nos donan, de manera desinteresada, determinados víveres, sobre todo lácteos”.

González Díaz hizo un llamamiento para la renovación de la junta directiva de la Asociación porque “nadie quiere hacerse cargo”, y mostró su pesar de que, si no se rejuveneciera la organización, “pudiera desaparecer en el tiempo”.