La almazara ecológica contará con una sala profesional de catas

Proyecto ambicioso. Inversores en tiempos de crisis son una especie en extinción y Aceiteros del Águeda se lanzó a producir con una nueva almazara con el apoyo vital de la Administración regional
Chema Díez

ALa primera almazara ecológica de Castilla y León, situada en Ahigal de los Aceiteros, se encuentra en su primera fase de construcción y se espera que en un periodo de tres o cuatro meses esté terminada para poder operar durante esta campaña.

Por tanto, de cara a ese momento, aún es pronto para conocer las previsiones “y sería una locura hablar de ello, pese a que tengamos en mente ideas de producciones y aceites monovarietales; de momento, hay que ser prudentes y ver qué aceites de calidad podemos dar y hasta dónde podemos llegar”, apunta Luis Ángel Cabezas, presidente de Aceiteros del Águeda.

Además, una novedad más con la que contará la almazara es un aula didáctica que incluirá una sala de catas profesional. “Consideramos que no hay demasiadas, y Salamanca está huérfana en este aspecto. Además, queremos ser más didactas y enseñar nuestros propios aceites con cursos para colegios o diferentes concursos de catas”. También habrá una pequeña tienda donde se podrán adquirir este tipo de aceites así como otros productos.

La Junta, clave en el proyecto
Desde la Sociedad Agraria de Transformación (SAT) Aceiteros del Águeda agradecen el esfuerzo realizado, “principalmente gracias al apoyo de la Junta de Castilla y León con una ayuda del 40 por ciento de la subvención a fondo perdido y sin la que este proyecto no se hubiera hecho realidad.

Su viabilidad ha sido gracias a esta ayuda, con Carmen Suárez como principal protagonista”. Además, durante este mes, la (SAT) Aceiteros del Águeda hará un acto oficial de colocación de la primera piedra de este ambicioso proyecto que pretende impulsar un sector envejecido como es el del aceite.

La idea de la almazara surgió de una cooperativa de Ahigal de los Aceiteros que engloba a un grupo de productores, y unos cuantos socios de esta cooperativa “tuvieron la idea, pero el problema fue la edad de la mayoría de ellos, porque se trata de una zona con gente de una edad muy avanzada y era muy complicado”. Al final, quedaron 11 personas de edad media “con ganas de tirar de ésta para adelante dadas las condiciones del mundo rural”.

Otro de los puntos fundamentales es lo ecológico, que no tiene aún mucha representatividad ni en la provincia ni en la región, por lo que “nosotros llevamos con esta técnica toda la vida y por eso queremos sumar ese marchamo a nuestro aceite”. La ventaja más importante se centra en la diferenciación con el resto de aceites que son de producción convencional.

Luis Ángel Cabezas experimenta además el hecho de ser empresario de una almazara, “y algunos nos pueden llamar locos, pero tenemos que tirar de nuestros recursos y lo primero que nos diferencia es que somos de los aceites pioneros de la región que se comercialicen de una forma legal y real, algo que no se ve muy a menudo. Y como marcas para vender, no hay mucho más”.

Por tanto, esta asociación pretende dar un impulso a uno de los sectores más envejecidos en la actualidad y un paso más es la creación de esta almazara ecológica, iniciativa pionera en Castilla y León, que corre a cargo de la SAT Aceiteros del Águeda, con el firme propósito de triunfar y hacer frente a la crisis económica.