La Aldehuela: 200.000 metros cuadrados y una sola puerta para entrar

Cartel de la empresa concesionaria que advierte sobre la única puerta de acceso.

El Ayuntamiento de Salamanca mantiene cerrada la entrada principal de la ciudad deportiva y prioriza el acceso por  la que da al pabellón que alberga el gimnasio privado. Es el único acceso, incluso para las zonas verdes, y se ha trasladado allí la atención al público.

La ciudad deportiva de La Aldehuela es uno de los mayores recintos de Salamanca, si no el mayor. Con 200.000 metros cuadrados, equivale a 30 veces la superficie de la Plaza Mayor. Sin embargo, y cuando a la plaza salmantina se puede acceder por numerosos puntos, al recinto deportivo sólo se puede entrar por uno: la única puerta que está abierta.

 

Desde luego que no es lo mismo el acceso a un lugar como la Plaza Mayor que a un recinto de las dimensiones de La Aldehuela que requiere de otro tipo de control y vigilancia. Pero es que una sola puerta para 200.000 metros cuadrados se antoja escaso. Más todavía si se tiene en cuenta que la ciudad deportiva tiene diferentes zonas, como la que da acceso a la piscina o el gran parque más allá de las instalaciones deportivas, a los que sólo se puede acceder por la única puerta, muy distante de ambas zonas.

 

Sin embargo, lo que más llama la atención es el cambio. Hasta ahora, el acceso a la ciudad deportiva se ha hecho por la puerta más próxima a las piscinas, que es la que ahora está cerrada. Durante la reforma, se habilitó una nueva frente al pabellón de la pista cubierta y esa es ahora la única entrada posible. Así se informa en los carteles. De hecho, incluso se ha abandonado la pequeña edifición que se hizo junto a la entrada de las piscinas y que servía, hasta hace poco, para el control de acceso e información. Ahora ese servicio se ha trasladado al pabellón de la pista cubierta.

 

La oficina del control de acceso, cerrada.

 

 

Se da la circunstancia de que este pabellón alberga también las instalaciones del centro de fitness que gestiona una empresa privada, igual que el resto de instalaciones deportivas de pago de la ciudad deportiva. Esta concesión se hizo de manera opaca, sin que pasara por pleno ni órgano alguno del Ayuntamiento, ya que se aceptó que la empresa que hizo las obras cediera la parte de gestión a una segunda empresa, Enjoy Wellness Aldehuela, filial de la que gestiona las piscinas municipales.