La A-66: una mejora de 15 minutos hacia el Norte que se ha retrasado 25 años

La autovía, a su paso por el viaducto de conexión con la N-631.

El estreno del tramo Zamora-Benavente que completa la Ruta de la Plata es una mejora largamente esperada: desde 1990 que empezaron los trámites, pasando por el retraso en la licitación y los problemas con la crisis. Tráfico moderado y bastante presencia policial el primer día.

La coincidencia en plena campaña electoral ha hecho que el estreno de la A-66 entre Zamora y Benavente, los 49 kilómetros que faltaban de toda la Ruta de la Plata entre Gijón y Sevilla, no haya tenido el boato que habría correspondido en otra ocasión. El tramo se ha puesto en servicio este martes sin acto alguno, nada más con los operarios de la empresa concesionaria retirando los precintos de las señales y recorriendo arriba y abajo el trayecto.

 

El viaje es ahora más directo, especialmente para ir de Zamora a Benavente, ya que se evita la tortuosa salida hacia la N-630 por la autovía; y también todo el viaje por la nacional con sus travesías: varios pueblos se evitan desde ya 8.000 vehículos diarios. En total, unos 15 minutos menos de viaje que será, por encima de todo, más cómodo y seguro. Algo especialmente notable para la conexión desde Salamanca hacia León.

 

En la jornada de estreno el tramo estaba perfecto a pesar de la rapidez con la que se ha ejecutado. El trayecto estaba rematado en lo fundamental desde hace semanas: plataforma, pasos elevados desvíos, señalización... Los remates han permitido abrirla este martes. También ha sido palpable la presencia de varios vehículos de la Guardia Civil, quizás asegurándose de que todo funcionara con normalidad el primer día.

 

La empresa concesionaria ha trabajado con intensidad, también fines de semana, desde que arrancaron las obras para tenerlas a tiempo; también por el hecho de que el método de contratación, la colaboración público privada, obligaba a terminar y poner en servicio el tramo para empezar a cobrar. En esa materia, la concesionaria ha ejecutado la construcción por un coste de 179 millones de euros, pero también se ha hecho con la consevación por 30 años y el canon por uso; en total la factura es de mil millones de euros.

 

 

UNA ESPERA DE 25 AÑOS

 

El tramo Zamora-Benavente ha sido el último de toda la Ruta de la Plata en estar terminado. En realidad, ha habido que esperar casi 25 años para que se hiciera realidad. De 1990 datan los primeros proyectos para desdoblar la nacional. La redacción del proyecto tardó seis años y, para entonces, ya estaba obsoleto. Después se hizo uno nuevo que hubo que modificar para evitar problemas con la línea de alta velocidad, que circula paralela a la autovía en la parte más cercana a Zamora.

 

En 2010, con todo listo para empezar la construcción, la crisis obliga a paralizar muchas obras de Fomento, entre ellas, este tramo de la A-66 a pesar de que ya se habían inaugurado otros; los últimos, en 2008 y 2009 que permitían enlazar por autovía el trayecto entre Salamanca y Zamora. Con la inversión parada, hay que esperar hasta 2012 para que se retome el proyecto, pero en vez de una adjudicación directa tradicional y concede a un fondo de inversión, Meridian, con participación de Cintra y Acciona. El coste de la obra pasa de menos de 200 millones a 998, con mantenimiento y explotación por 30 años incluídas, pero es la única forma de que se reanuden las obras. En agosto de 2013 empiezan los trabajos y menos de dos años después ya se circula.

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