Justo a tiempo

EL GUIJUELO JUGARÁ LA PROMOCIÓN. El sorteo decidirá esta tarde su rival entre el Espanyol B, el Toledo y el Roquetas. GRAN CHOQUE.
JOSÉ ÁNGEL SANZ / GUIJUELO

Tarde, ya cuando el agua le llegaba al cuello, pero lo consiguió. El Guijuelo cumplió con su obligación de ganar ayer y sólo la victoria del Zamora sobre la Ponferradina le impidió escapar de esa lotería que es la promoción por la permanencia. Ahora le esperan dos semanas más de angustia, pero al menos llega a esa fase con la inercia de la victoria. La mejor y más convincente de la larga temporada.

El Guijuelo rentabilizó la primera parte gracias a una actitud decidida, obligada por las circunstancias a la búsqueda del gol. Si este equipo hubiera saltado al campo con esas virtudes mucho antes se habría evitado tantos apuros a estas alturas y, sobre todo, un último encuentro agónico, en el que era tan importante lo que pasaba sobre el Municipal como lo que ocurría en el Ruta de la Plata y en el Anxo Carro. El dibujo era decididamente ofensivo, con un centro del campo en el que operaban a la vez Pedrito y Carlos Rubén, los dos con perfil creativo, y en el que Romero actuaba en la banda, un espacio más natural para él que la delantera, en la que reaparecía, contra todo pronóstico por sus últimas molestias, Óscar Martín. Precisamente él fue el autor de la primera ocasión de gol del encuentro, en el minuto 10. Cabeceó a puerta e Iván paró en dos tiempos.

Primera amenaza, con el público volcado con un equipo que al fin tenía las pulsaciones que en jornadas previas se habían echado en falta.

Montero, cinco minutos después de esa acción, salvó lo que hubiera sido un mazazo para los chacineros; una internada de Dani Bea por la derecha le plantó solo con el esférico en el área pequeña y entraron en juego los buenos reflejos del cancerbero para bloquear. Espoleado por el susto, los chacineros recordaron que el Montañeros no iba a ser una comparsa y apretaron. Un balón que se fue tocado por un zaguero visitante se fue al córner, lo botó Leroy y José, con la testa, marcó. Gol y tranquilidad. Llegaron entonces noticias del Ruta, donde el Zamora también marcaba. Hacía falta más porque cada vez se confiaba menos en la victoria berciana. Los deseos se cumplieron, porque en el 45 Carlos Rubén hacía el segundo de la tarde. La jugada nacía en las botas de Romero, que disparaba a quemarropa a Iván. El rechace llegaba a Leroy, que probaba con la misma suerte. Y ya con el balón muerto en el balcón del área, era Pedrito el que lo recuperaba y se lo ponía, a la derecha, a Carlos Rubén. El partido no podía estar más de cara y así se fue al descanso.

En la reanudación apenas hubo fútbol, pero aún en el frontón en el que se convirtió el partido, el Guijuelo supo pescar pieza. Ocurrió, como en otras ocasiones en casa y, por paradójico que parezca, cuando Pouso retiró al delantero del equipo. En el minuto 62 se fue Óscar Martín y en el 63 marcó Romero gracias a un pase soberbio de Pedrito. 3-0. Tras esa acción, Pouso retiró al hasta entonces mejor del choque, Pedrito, para dar entrada al defensivo Neftalí, y también Mangas estaba en el campo como recambio de Leroy, que cojeaba. El partido, distendido ya entre un equipo que había hecho los deberes y otro sin nada en juego, perdió en intensidad. Sólo las apariciones de Mangas por el flanco derecho trajeron algo de emoción. Iturralde estuvo a punto de marcar a tres minutos del final tras un rechace de Iván a tiro de Romero que enganchó con peligro, pero que disparó demasiado alto. Ismael, ya en el 90, aprovechó un barullo en el área para lograr el tanto al que llevaba tanta temporada opositando.