Julio César Valle, sobre Maurilio Parrado: "Me advirtió de que mi empresa dependía de lo que él hablara de ella"

Julio César Valle, uno de los empresarios supuestamente coaccionados.
El empresario minero Julio César Valle, uno de los acusadores particulares personados en el juicio que se sigue contra el exjefe de la Sección de Minas de Valladolid, Maurilio Parrado, y su hermano Amado por delito de cohecho, ha ratificado esta tarde que el principal imputado le coaccionó de forma reiterada para que le hiciera socio de la empresa que tenía previsto montar y le exigió distintas prebendas, incluido dinero, como condición para garantizar el futuro de la nueva mercantil.
VALLADOLID, 6 (EUROPA PRESS)



"Me advirtió de que mi empresa dependía de lo que él hablara de ella", ha recordado de forma categórica el testigo en la segunda jornada del juicio que se celebra en la Audiencia de Valladolid y en la que Julio César Valle se ha remontado al primer contacto que tuvo con el entonces jefe de la Sección de Minas el 15 de noviembre de 2000, fecha en la que se personó en su despacho para interesarse por la tramitación de una serie de expedientes que le habían encargado varias empresas del sector de la explotación de áridos.

Ya en esa primera reunión, Julio César Valle, empresario y abogado especializado en el ámbito de la minería, descubrió para su "sorpresa" cómo Maurilio Parrado, por aquel entonces jefe de Sección de Minas en comisión de servicios, le pidió que le hiciera socio de 'Minería, Ingeniería, Asesoramiento Jurídico S.L', una asesoría jurídica que el declarante tenía previsto montar para ofrecer un servicio integral a las promotoras mineras.

El proyecto era muy "novedoso" y suponía una gran oportunidad de negocio para un sector que por aquellas fechas, debido a que las declaraciones de impacto ambiental podían demorarse entre seis y siete años, se encontraba en la más absoluta ilegalidad por cuanto las empresas iniciaban la actividad sin esperar el resultado de tales expedientes.

"Dijo que estaba acabando derecho, que había tenido la misma idea y me propuso hacerle socio", ha asegurado Julio César Valle, quien, en declaraciones recogidas por Europa Press, se tomó tal requerimiento como una continuación de las supuestas corruptelas que presidieron el mandato del anterior jefe de la Sección de Minas, quien durante una década fue acusado de monopolizar el sector en connivencia con dos de sus hijos.

El declarante, cuya denuncia de aquellos hechos contribuyó a la caída del anterior responsable de la sección, ha indicado que rechazó desde el principio el "desafuero" de incluir a Maurilio Parrado como socio de su proyecto empresarial, si bien ha confesado que como contraprestación se vio obligado a claudicar respecto de otras de sus exigencias.

Así, Julio César Valle dejó de firmar los proyectos para que fueran visados por el ingeniero de minas que determinase el propio Maurilio Parrado y con unos "abusivos" honorarios.

"UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA"

"Yo le daba una de cal y otra de arena, era eso o no había proyecto empresarial", ha declarado el industrial minero, quien, entre otras dádivas a las que tuvo que plegarse, ha incluido la venta a Amado Parrado, hermano del principal acusado, de 564 acciones de su nueva empresa pero sin recibir a cambio dinero alguno o la entrega de sobres de entre 150 y 200 euros a Maurilio, periódicamente y durante dos años, en lugar de los 300 que, según él, le había exigido mensualmente el exjefe de la Sección de Minas.

Incluso el declarante, en su condición de abogado, ha asegurado que, también bajo las coacciones de Maurilio Parrado, se vio obligado a representar al otro acusado en un procedimiento en vía contencioso-administrativa, también sin percibir remuneración alguna.

De entre los testimonios de la segunda jornada destaca el aportado por el que fuera delegado territorial de la Junta en Valladolid, Jesús García Galván, quien, en esta ocasión como testigo, a la espera del juicio por el caso Arroyo en el que figura como imputado, ha reconocido haberse reunido en su despacho en una ocasión con Julio César Valle con motivo de las "insinuaciones" que éste le hizo sobre la actuación supuestamente irregular del entonces jefe de la Sección de Minas, Maurilio Parrado.

Al respecto, Galván, quien en su declaración ha confesado su desconocimiento de todo lo concerniente a expedientes mineros, lo que no le impedía firmar órdenes de clausura de explotaciones, ha asegurado que en aquel momento aconsejó al empresario que presentará escrito en el registro "si tenía pruebas o que acudiera a la vía penal si lo estimaba oportuno".

COMPATIBILIDAD DE ACTIVIDADES

También ha declarado un inspector general de los Servicios de la Junta, Juan Carlos G.G, quien participó activamente en distintos expedientes que constatan que eran perfectamente compatibles el cargo que entonces ostentaba Maurilio Parrado y las actividades paralelas que éste ejercía como abogado e ingeniero de Minas.

El juicio continúa mañana con nuevos testimonios. Con carácter provisional, Maurilio Parrado y su hermano Amado, ingeniero de Minas, se exponen a penas de entre seis y dos años de prisión, respectivamente, el primero por delito continuado de cohecho, falsedad en documento oficial y negociaciones prohibidas a funcionarios y el segundo como cooperador necesario en el primero de los delitos citados.