Juanjo Pascual, tranquilo, ofrece una semana más de confianza a Óscar Cano

No hubo sonrisas ni gritos de ánimo entre ellos. Tampoco demasiados reproches. El ambiente, simplemente, era tan frío como amaneció la mañana del domingo.
ISABEL DE LA CALLE

A las 11.00 horas, la plantilla unionista estaba citada para ejercitarse en los campos anexos al Helmántico. Uno a uno, los jugadores fueron llegando cabizbajos y en silencio. El propio técnico granadino, que siempre ha puesto de manifiesto su tranquilidad en las buenas y en las malas, tampoco presentaba la mejor de sus sonrisas.

Bajo una heladora agua-nieve, toda la plantilla comenzó a calentar realizando carrera continua prácticamente en silencio. Los titulares en el choque del sábado hicieron poco más que unos estiramientos para retirarse al vestuario. El resto de la plantilla charra realizó un entrenamiento normal por espacio de más de una hora.

Entre los jugadores charros hubo muchas conversaciones y explicaciones sobre el encuentro del sábado en las que recordaban situaciones concretas del mismo y se lamentaban de los errores cometidos.

Por otro lado, el míster unionista Óscar Cano, mantuvo una larga conversación con Pablo Zegarra y Julio Iglesias en la que trataba de comprender algunos de los errores cometidos por el equipo y lamentaba la falta de fortuna de sus jugadores en otras acciones puntuales.

No hay confianza eterna
Cano, tras ocho encuentros consecutivos perdiendo, es consciente de que la confianza de su directiva no es eterna. Así mismo lo reconocía el jueves pasado en la rueda de prensa semanal mantenida con los medios de comunicación.

Sin embargo, el presidente Juanjo Pascual tiene una “tranquilidad absoluta” sobre la actual situación del equipo, como aseguraba Balta ayer a este diario. Obviamente, todos apuntan al encuentro del sábado ante el Tenerife en el Helmántico como punto de inflexión.

Cano se sentará en el banquillo para dirigir ese encuentro con total seguridad, pero la victoria se hace ya “decisiva”, como apuntaba Balta ayer. “Todos los partidos que nos quedan a partir de ahora son importantes, pero el de Tenerife, mucho más”. El próximo rival de la UDS, además, acaba de abandonar el farolillo rojo al empatar a tres ayer frente al Girona.

Balta lamentaba que la Unión hubiera “dilapidado la ventaja que teníamos” a comienzos de diciembre y animaba a seguir trabajando para salir de los puestos de peligro de la clasificación.

A pesar de ello, la directiva charra continúa apostando por Óscar Cano como director del equipo y confiando en su saber hacer para sacar al grupo unionista del bache en el que está metido.

Con 24 puntos, los mismos que antes de encarar el choque del 5 de diciembre, la UDS es consciente de que esta segunda vuelta debe ser un auténtico sprint para ellos si quieren lograr la meta de la permanencia.