Juanjo da el susto al torcerse el tobillo que le ha dado guerra

RACHA NEGATIVA. Tras las bajas definitivas de Quique y Endika y con Arbilla fuera, la plantilla toca madera para que no caiga ningún otro de los habituales
T. S. H.

En la sesión de entrenamiento de ayer se dispararon todas las alarmas cuando en un lance del mismo, mientras los componentes de la plantilla disputaban un partido, Juanjo se tenía que retirar después de doblarse el tobillo y lo hacia con evidentes gestos de dolor. El martes ya había tenido que dejar de entrenar antes que el resto, aunque fue por culpa de una sobrecarga de la que parecía totalmente recuperado.

El futbolista fue atendido en la banda por el fisioterapeuta del equipo, que le aplicó hielo en la zona, y no se volvió a incoporar al trabajo con el grupo para posteriormente dirigirse a vestuarios con una cojera evidente. El susto venía además justificado porque la torcedura se produjo en el tobillo derecho, justo el que le ha tenido apartado de los terrenos de juego cerca de dos meses.

Sin embargo, y aunque habrá que esperar a comprobar su evolución, todo parece indicar que habrá tiempo suficiente para que se recupere para el encuentro ante la Ponferradina puesto que se le diagnóstico un leve esguince que debe quedar en nada con el tratamiento de fisioterapia y aplicándole hielo.

Un pequeño alivio puesto que en estos momentos el Salamanca no se encuentra en disposición de perder más jugadores. Lo cierto es que ya son varias las bajas que se pueden considerar sensibles puesto que se trata de jugadores con los que Pepe Murcia contó desde su llegada. De hecho ha perdido de manera definitiva a dos futbolistas que partieron como titulares para él, Quique Martín y Endika, y un tercero que también estuvo en sus primeros onces, Anaitz Arbilla, suma la segunda de las tres semanas de ausencia que se le diagnósticaron por una rotura de fibras. Juanjo era uno de los futbolistas que aun estaba en el dique seco cuando llegó el técnico murciano pero tras su recuperación rápidamente le metió en una convocatoria y en su segunda citación ya entró en el once inicial, aunque por el momento no ha conseguido ver puerta desde su reaparición.

El resto de la plantilla se ejercitó con absoluta normalidad y sin más incidencias. Fue una sesión en la que después de un circuito físico, el balón fue el protagonista y en la que el técnico dispuso a sus futbolistas en dos equipos que disputaron varios partidillos con diferentes objetivos.