Juan Manuel de Prada: "Cuando Podemos toque poder, también tendrá casos de corrupción, inevitablemente"

Juan Manuel de Prada, en un momento de la entrevista realizada en Salamanca (Foto: N. S. Z.)

El escritor, que ha presentado su nueva novela 'Morir bajo tu cielo', reconoce que el régimen de 1978 ha tocado a su fin por el "hastío de una sociedad que ya no tiene ni la morfina (trabajo) que la manetenía adormilada".

'LOS ÚLTIMOS DE FILIPINAS', EN SU OBRA

 

‘Morir bajo tu cielo’ es la historia de unos militares españoles que viajaron a Filipinas para defender unos ideales y "morir por ellos (literalmente), algo que ahora es impensable, pero no porque no se crea en algo, más bien porque el problema es que a la gente le han quitado los ideales, es el drama de lo que ha sido la sociedad de bienestar, que vendía prosperidad… y por desgracia se han sustituido por intereses. Ahora, el estado de bienestar se ha ido a pique y la gente está resentida y sin nada por lo que luchar”.

 

MÁS EN DETALLE

 

- Vasco de nacimiento y zamorano de adopción

 

Zamorano de adopción y con muchos recuerdos de Salamanca porque fue donde estudié y donde escribí mis primeros relatos; viví aquí hasta 1998 y aquí escribí mis primeras novelas, incluida ‘La Tempestad’, con la que gané el Premio Planeta.

 

- ¿Establecería la historia de la religión como asignatura obligatoria?

 

Una cultura religiosa es esencial porque sin ella no se pueden entender pinturas de Murillo, ni una obra de Calderón ni una película de Buñuel. Las culturas las fundan las religiones y nuestra civilización, la occidental la funda la religión cristiana y debería ser algo obligatorio.

España retrocede más de un siglo en el tiempo; del desastre de 1898 a un año 2014 marcado por la corrupción, el hastío social y el fin de un régimen que de han cargado los políticos. Ahora, llega el principio de algo nuevo, revolucionario que 'puede' (Podemos) ser parte importante en la política pero no para terminar con los que meten la mano en la caja; "eso está en la naturaleza humana".

 

Juan Manuel de Prada (1970) presenta su nueva obra, 'Morir bajo tu cielo' bajo estos parámetros y afirmando que se sentaría en un 'cara a cara' con Pablo Iglesias, eso sí, sin cámaras. Habla quien estudió Derecho para poder ser autodidacta en el mundo de la literatura, influenciado por sus más de 50 'padres', muchos de los que no conoce, pero con un argumento contundente: "La literatura tiene que ser una forma de vida pero no un medio de vida", en una época en que nuestra mente se ha vuelto vaga por leer en 140 caracteres y nuestros bolsillos no tienen la "morfina" para tranquilizar a la gente ni casi para comprar un libro...

 

- ¿Qué mensaje quiere mandar a la sociedad con ‘Morir bajo tu cielo’?

 

No creo que la literatura tenga mensaje; de alguna manera muestra una verdad humana, y en esta novela tiene mucho que ver con el carácter español y con el ‘quijotismo’, que hoy es algo peyorativo, qué curioso. Es dramático que el personaje más importante de la literatura española al final sea esto, cuando es una mezcla de heroísmo y de locura. Primero nos quitaron los ideales por los que luchar y ahora no podemos ser ‘Quijotes’.

 

- En una época en la que nos hemos acostumbrado a leer 140 caracteres… ¿quién lee una novela de más de 700 páginas?

 

Alguien habrá, creo yo (dice entre risas). Más que acostumbrados a leer en 140 caracteres lo que estamos es cada vez más vagos, nuestra mente es perezosa y vamos a lo audiovisual. Se están perdiendo lectores y es un hecho porque las ventas han bajado, pero el lector auténtico, que quedará, agradece un libro largo. Cuando nos gusta un libro lo que queremos no es que termine para coger otro, queremos permanecer en él.

 

- Entonces, a cada lector que compre un libro habrá que darle un aplauso, ¿no? ¿Se puede vivir de la literatura?

 

Desde luego, porque el escritor vive de que se compren libros y es la mejor manera de ayudar al que escribe una novela, no hay duda. De la literatura no… (reflexiona) quizá de la literatura nunca se pudo vivir y mucho menos ahora. Si un joven me pide un consejo le digo que consiga un trabajo porque salvo casos muy excepcionales no se puede vivir, y ni eso. La literatura tiene que ser una forma de vida pero no un medio de vida.

 

- Abandonamos el ‘Desastre del 98’ para transportarnos más de un siglo después hasta la actualidad. ¿Cómo ve la España del siglo XXI?

 

Curiosamente muy semejante a la situación que yo relato en ‘Morir bajo tu cielo’; vivimos en un régimen político que tiene insatisfecha a mucha gente y hace que cada vez sea más inviable. La sociedad está harta de mentiras y la crisis ha agudizado esto. Cuando sabes que tienes políticos corruptos, irresponsables, que hay instituciones que te exprimen… pero tienes un trabajo y vas viviendo, la gente lo llevaba más o menos bien. Ahora, falta la morfina que mantenía a la gente tranquila y se están disparando las alarmas. Hay un hastío del régimen de 1978… solo espero que lo que venga sea constructivo. El problema es que cuando quieres quitar las malas hierbas de un campo puedes cargarte la cosecha.

 

(Foto: N. S. Z.)

 

- En esta época donde la corrupción ha salido a la palestra… ¿qué es peor, la que roba o la que miente?

 

Sin duda la que miente. La corrupción material no deja de ser algo menor, es mucho más delictivo acunar a la gente con mentiras y darles falsos derechos para tenerlos amaestrados y que no se quejen. El engaño es un crimen moral pero la corrupción material siempre es hija de la moral. De hecho, la material es inevitable porque siempre que puede la gente mete la mano en la caja pero suele ser consecuencia.

 

"La literatura tiene que ser una forma de vida pero no un medio de vida"

- Si supiese que no le iban a pillar, ¿metería la mano en la caja?

 

El problema es que la mayor parte de los actos de corrupción material, en sí mismos, no hacen daño a nadie e incluso pueden hacer bien. ¿Si yo lo haría? No lo sé, nunca me he visto en la situación pero no me engaño respecto a la naturaleza humana. Ahora viene Podemos y plantea un cambio en este apartado pero de una manera quimérica, y con la corrupción no va a cambiar nadie porque en la naturaleza humana ha estado, está y estará inclinada hacia el mal. Pero cuando Podemos toque poder, en Podemos también habrá casos de corrupción, inevitablemente.

 

- Hablando de poder… ¿cree que Podemos puede gobernar España?

 

Creo que Podemos no sé si gobernar, pero va a ser una fuerza política con la que contar, y mucho en un futuro próximo y si el colapso del sistema avanza, puede llegar.

 

- ¿Se sentaría con Pablo Iglesias en un ‘cara a cara’?

 

Mejor no filmado porque creo que la televisión tiende a falsificar todo y la gente que sale de entrada ya está mintiendo, pero sí, porque el contraste de ideas es muy enriquecedor y la base de la democracia.

 

- ¿Cómo se definiría políticamente?

 

Soy tradicional, antimoderno y mi visión tiene que ver con la tradición; sería como me definiría.

 

"Haría un 'cara a cara' con Pablo Iglesias pero sin filmar, porque la TV tiende a falsificarlo todo"

- Algunos políticos afirman que Cataluña no necesita a España… ¿y España a Cataluña?

 

Ambas se necesitan; Cataluña, en lugar de enfrascarse en procesos estériles debería catalanizar España, demostrarle sus potencias y ser su motor. Y España debe aspirar a prometerle a Cataluña algo más que ventajas económicas… pero la historia ha demostrado que se necesitan y seguirán juntas.

 

- La revolución de internet… ¿quita más que da?

 

Nos quita mucho tiempo (bromea), eso seguro. Dedicamos mucho al mundo virtual y poco al real y nos da un conocimiento superficial de las cosas, pero quita y da, como todo en la vida. Si nosotros disponemos de internet es algo positivo y si internet dispone de nosotros, no; siempre hay que buscar el equilibrio.

 

- Estudió Derecho… ¿por qué esa pasión por la literatura?

 

Precisamente por esta afición decidí no estudiar literatura porque eso me hubiera hecho más consciente de la técnica y el escritor no debe tener eso. Una vocación artística tiene que ser un aprendizaje diario y hay que plantearse nuevos retos cada día.

 

- En su caso quizá fue precoz al ganar el Premio Planeta a los 27 años… ¿es positiva esta cualidad en la vida?

 

Tampoco he sido tan precoz; publiqué mi primer libro a los 24 años, aunque si lo comparamos con la actualidad, quizá sí porque hoy tendemos a dilatarlo todo. Acepto que para los tiempos que corren sí pude ser precoz y creo que empezar las cosas pronto es bueno. Esto quiere decir que las responsabilidades es bueno asumirlas desde la juventud porque si la prolongamos nos hace muy infantiles. Agradezco haber empezado pronto.

 

"Soy tradicional, antimoderno y mi visión tiene que ver con la tradición"

- ¿Qué influencias ha tenido en su obra? ¿Le gustaría ser una referencia en el futuro?

 

Al final la literatura es tradición y le pasas un relevo a otros; todos hemos tenido influencias y en mi caso, tengo más de las que pienso. Un día me dijo Cela que todo escritor es hijo de 50 padres y que hay algunos que no conoce y que nunca sabrá que son sus padres pero te dejan una huella secreta. En ‘Morir bajo tu cielo’ se ven influencias de Galdós y Valle Inclán. Y naturalmente que me gustaría ser inspirador para otros… en todos los aspectos de la vida.

 

- Ha colaborado en muchos medios de comunicación y ha vivido de cerca el periodismo actual. ¿Qué futuro le augura?

 

Un futuro difícil; internet multiplica las fuentes de información y las atomiza porque genera muchas audiencias. Pero a la vez creo que hay una condición para que sobreviva y para su dignidad, que es su divorcio pleno del poder político y económico. Al final, para tener una información valiosa, en la que no le engañen, le adormezcan, el público debe tener en cuenta que a lo mejor va a tener que pagar en la red por ver un periódico y todo tenderá a un periodismo de pago, al que considera que le proporciona una información de calidad y la gente debe asumirlo.