Joseph Blatter duda si los descensos o la reducción de puntos serán eficaces contra el racismo

El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, ha expresado sus dudas sobre la idea de castigar con descensos y reducción de puntos a los equipos que tengan poca tolerancia con el racismo y que él mismo propuso en enero, ya que "podría animar a los aficionados a intentar detener los partidos con su comportamiento", pero dejó claro que "hay que hacer algo", y criticó la situación del fútbol italiano en la que un jugador que ha denunciado irregularidades en amaño de partidos no ha podido firmar un contrato con ningún club.



ZURICH (SUIZA), 5 (EP/Reuters)



"¿Dónde terminará todo esto? ¿Hasta dónde podemos llegar? ¿Hasta qué punto podemos imaginar que un partido sea suspendido y los jugadores tengan que abandonar el terreno de juego? ¿Podemos conseguir detener el racismo con castigos como este o puede conducir a los aficionados a detener el juego intencionadamente?" se preguntó Blatter en una conferencia de prensa en Zúrich.

Posteriormente, el presidente del máximo organismo futbolístico declaró que "hay que hacer algo". "El peligro es que si decidimos que el partido se repita, esto puede abrir la puerta para que los grupos de 'hooligans' hagan más veces lo mismo. Por eso el control en los accesos al estadio será fundamental", comentó.

En esta línea, el suizo se mostró preocupado porque "hay que hacer lo mismo en todo el mundo". "Tiene que haber criterios uniformes en todos los comités disciplinarios y en todas las ligas", añadió.

"EL CASO DE FARINA ES UNA VERGÜENZA"

Blatter también criticó la situación que vive el fútbol italiano diciendo que era una "vergüenza" el caso del exjugador Simone Farina, que habría sido despedido por denunciar un intento de arreglo de partidos había sido despedido y no pudo firmar un nuevo contrato.

"Tuvimos el caso de Simone Farina, y ¿qué pasó? Clubes italianos se negaron a ficharle. Denunció irregularidades en el fútbol y no pudo jugar en ningún club más, es una vergüenza", exclamó.

Blatter también atacó a las críticas recibidas por parte de la FIFA, incluso se metió en política, acusando a la Unión Europea de manejar mal la crisis financiera en países como Chipre, Grecia y España. "Chipre es un país con un millón de habitantes, y en este país, en grandes dificultades financieras, la gente ideó un sistema donde los inversores tenían que pagar la factura directamente", apuntó.

"¿Esto habría sido posible para diez millones de griegos o 50 millones de españoles¿ ¿Habría tenido alguien el valor de hacerlo? Pero con un país pequeño, lo han hecho", añadió al respecto. "Cuando yo estudiaba, aprendí que si quiero ayudar a alguien no debería pagar sus deudas, sino que tengo que darle dinero para que pueda hacer las inversiones para que su economía crezca de nuevo, y así poder crear empleos y estimular el consumo", explicó.