José Ovejero: "Escribo para desmontar el orden aparente de la realidad"

José Ovejero estuvo despreocupado meses antes de conocerse el nombre del ganador del Premio Alfaguara y pocos días antes del fallo sintió los nervios y la ansiedad por conocer el resultado. Su novela, 'La invención del amor', resultó finalmente ganadora de este certamen, uno de los más importantes, en palabras del escritor.



MADRID, 21 (EUROPA PRESS)



"Nunca he sentido presión con otros premios", ha afirmado el autor de esta novela, un thriller envuelto en una historia de amor que ahora publica Alfaguara. "Espero que no me cambie mucho", ha añadido el escritor en declaraciones a Europa Press.

'La invención del amor' se desarrolla en Madrid y capta el trasfondo de la crisis o, como el autor prefiere llamarlo, "la inseguridad del futuro". En ese ambiente narra la vida de Samuel, quien cumplidos los cuarenta, conserva a sus amigos, es socio en una empresa de materiales de construcción y ha encadenado compañeras de cama. Desde su terraza observa sin participar el trajín cotidiano madrileño.

Un día, alguien al teléfono le dice que Clara ha muerto y cuelga. Lo misterioso del caso es que Samuel no recuerda a ninguna Clara, pero eso no le impide convertir a esa chica desconocida en el centro de su vida y averigua que la persona con la que lo han confundido era el amante secreto de la difunta.

"Él es un individuo que, contagiado por la falta de ilusión, encuentra la posibilidad de volver a entusiasmarse. El amor y la ficción le permiten tener determinadas emociones e ideas a las que de otra forma no llegaría", explica.

Hay quien dice que escribe novela para dar orden a la realidad. Ovejero, en cambio, afirma que sus relatos consiguen todo lo contrario: "Desmontar su orden aparente, aquellas ficciones en las que se basa la sociedad y esa especie de consenso de no tocar ciertas creencias". "La novela puede mostrar ese orden aparente, mostrar sus imposturas y, a partir de ahí, ayudar a construir otra cosa", señala.

El propio título del libro juega con el concepto de ficción: lo inventado. "De la misma manera que nosotros nos aferramos a la ficción porque nos enriquece, este personaje se aferra a lo que se está inventando para salvar su vida, porque se da cuenta de que está tomando un camino que le hace feliz". Sin embargo, matiza Ovejero, "inventar también es peligroso" porque nos acerca a lugares que a menudo no conocemos.

MIRADA "DESPIADADA" DE LA REALIDAD

Aunque el amor es el tema principal de esta trama, estas líneas también transmiten humor negro e incluso cierta dureza, característica de su narrativa. "Es mi libro más tierno, lo que no significa que de pronto vaya a cambiar y vaya a narrar novela sentimental", aclara.

Ovejero admite que siempre ha habido "cierta dureza" en su novela, una mirada "a ratos despiadada", que se mantiene también en este relato. "Esos toques de humor negro me salen casi sin quererlo, tiene que ver con mi manera de mirar el absurdo cotidiano de las cosas", indica.

El escritor ha comentado en varias ocasiones que no sabe escribir sin colocar a sus personajes en un contexto social concreto: "No escribo una novela de ideas con intención pedagógica, ni siquiera política. Pero mi formación es de historiador, me cuesta ver a la gente desligada de su contexto".

Aunque lleva muchos años escribiendo novela, confiesa que su formación de escritor es sobre todo de "cuentista". "Con el tiempo me he dado cuenta de que concibo las novelas como una sucesión de escenas que podían ser independientes. El cuento se infiltra en mi novela", señala.