JOSÉ IGNACIO HERNÁNDEZ / SELECCIONADOR NACIONAL BALONCESTO: “Nos beneficia que haya expectativas. Somos ambiciosos”

 
TERESA SÁNCHEZ

El salmantino José Ignacio Hernández apura las horas antes de conducir a la selección absoluta femenina a su próximo gran reto: Subir un escalón más en el Mundial y entrar en una semifinal. En su primera gran cita como técnico absoluto, transmite ilusión. La propia de un hombre de baloncesto que ha hecho realidad un sueño pero que todavía tiene por delante otros muchos que cumplir.

Ahora que suma más de un mes con él, ¿cómo sienta el traje de seleccionador?
Me he sentido muy cómodo en todo momento quizás porque con muchas jugadoras ya había compartido vestuario. Las había tenido en los clubes y eso me ha ayudado bastante a la hora de empezar a trabajar. A más de la mitad las he tenido como jugadoras y, aparte de más fácil, ha sido bonito reencontrarme con jugadoras que hacia años que no entrenaba y que me habían dejado un grato recuerdo.

¿Se nota tanto la diferencia de una sub 16 a una absoluta?
Hay menos diferencia de llevar una absoluta a un equipo de club. En ese aspecto sí que estoy trabajando de una forma muy similar a como lo puedo hacer en un equipo.

Una selección rezuma calidad pero a lo mejor también egos. ¿Se gestionan peor las individualidades que en un club?
En esta selección los roles están muy repartidos desde hace tiempo pero, más que importancia a los roles, yo creo que hay que dársela a que cada una tenga claras sus virtudes dentro del equipo y que entiendan tanto su papel como el del resto. Eso más o menos está claro y por lo tanto se gestiona bien.

La vuelta de Marta o Nuria se ha hecho con total naturalidad pese a todo lo que se había especulado. ¿Es su primer éxito?
Sí, pero no mío. Creo que ahí se ha derribado un mito que decía que había vetos y se ha demostrado que no es así. Han vuelto jugadoras que no habían estado en año anteriores por diferentes razones y eso ha sido importante para todo el grupo. Es muy fácil hablar de que te imponen o no te imponen, de que hay problemas entre jugadoras pero la realidad es que el grupo está fenomenal, llevamos cuatro semanas de un trabajo colectivo extraordinario y, desde luego, que está todo siendo más fácil gracias a ese ambiente.

¿Hay más interactuación entre seleccionador y jugadoras en el femenino?
Puede ser, pese a que no soy un entrenador que esté relacionándose constantemente con las jugadoras. Prefiero mantener bastante las distancias pero es verdad que en el baloncesto femenino hay más cercanía entre jugadoras, técnicos y clubes.
¿Hasta ahora qué es lo más desagradecido de ser seleccionador?
Los descartes especialmente el último porque las cuatro jugadoras, e incluso alguna que no está, son todas de mucha calidad y son pequeños matices los que deciden.

¿Qué mensaje quiere dejar a cualquiera de esos cuatro descartes?
Son jugadoras jóvenes que, en todos los casos, están en franca progresión y, como ya saben, esté José Ignacio u otro, no será su última convocatoria y tienen mucho futuro en la selección.

Quedan días para que llegue el Mundial, ¿qué le preocupa más, qué le falta al equipo?
Un poco el estado físico porque algunas jugadoras tienen pequeñas molestias. Por suerte no hay nada grave y esperamos contar al cien por cien con todas. Por lo demás creo que el equipo llega bien. Pese a ser una concentración corta hemos tenido tiempo de preparar el Mundial como queríamos. Esperamos seguir creciendo pero el objetivo, que era llegar lo mejor posible a ese punto, creo que lo hemos conseguido.

¿Cómo condiciona la ausencia de Sancho en la preparación?, ¿acaba uno harto de que pregunten por ella tipo Gasol con la masculina?
Lo bueno de Sancho es que hemos trabajado mucho para ella sin estar. Las jugadoras interiores han tenido mucha importancia en la preparación. Cindy, Laura, Luci han jugado un papel muy importante y es un trabajo que llevamos adelantado.

¿Perjudica que haya más expectativas que nunca?
Nos beneficia. Somos ambiciosos y conscientes de que se puede. Estamos más cerca que nunca de Rusia, de China, de Brasil u otras selecciones poderosas. Queremos que este año sea el nuestro y conseguir unas semifinales en un Mundial porque creo que el baloncesto femenino español se lo merece.

¿Cómo jugará la selección de José Ignacio?, ¿qué estilo de juego tratará de imponer en el Mundial?
Queremos un equipo que juegue valiente pero con mucha cabeza. Queremos jugar con velocidad pero no con precipitación y, sobre todo, trabajar como colectivo. Aprovechar nuestras individualidades pero dentro de un trabajo colectivo.

¿Dejar a los rivales por debajo de 65 puntos es una premisa básica?
En la preparación estamos defendiendo muy bien. Confiamos que en el Mundial, donde hay muchos partidos también podamos hacerlo porque tenemos una gran rotación, sobre todo en la línea exterior. Si llegamos a esa media, es posible que consigamos grandes metas.

Sin descubrir sus armas, haga el scouting de su equipo por puestos.

El de bases es un puesto muy bien cubierto. Tenemos con Elisa una jugadora con mucha experiencia, con diez participaciones en competiciones internacionales que es vital en este tipo de eventos. Laia es una de las mejores bases de Europa, que ha crecido en ese puesto de forma importante y con Nuria y Silvia, dos jugadoras jóvenes, muy buen complemento para las dos anteriores.

¿De los aleros?
Tenemos la ventaja de tener escoltas pequeños como Marta y Ana Cruz que nos dan mucha velocidad y mucha capacidad en el uno contra uno, y aleros grandes como Amaya y Alba que pueden complementarse con las anteriores.

¿Y por dentro?
La llegada de Sancho nos abre muchas expectativas. Nos va a abrir mucho el campo y trabajar y generar mucho para el resto. Anna es una líder dentro de ese juego interior y está en un gran momento y Cindy, Luci y Laura son tres jugadoras muy trabajadoras y grandes complementos para las anteriores. Las tres, con la ausencia de Sancho, han crecido mucho en el juego colectivo.

Hablemos del grupo, ¿a qué puesto hay que aspirar en él?
Es fundamental ganar todos los partidos de la primera fase o, si perdemos con Brasil, ganar todos los de la segunda. Es clave porque hay que pasar entre los dos primeros para evitar a Estados Unidos y Australia si queremos tener opciones.

Primero se encontrarán con Mali.

Es la más débil del grupo. Me preocupa que hemos jugado dos veces con ellas y hemos ganado por diferencias muy amplias y que nos pueda servir un poco de relajación pero somos muy superiores a ellas en todos los aspectos. Es una selección física, muy atlética pero con mucha menos calidad que nosotros.

¿Korea?
Es la incógnita. Va un poco de tapada porque hay muy poca información sobre ellas. No han jugado en Europa ningún torneo. Son jugadoras muy móviles, versátiles, con un baloncesto muy peculiar que si no te adaptas bien te lo pueden hacer muy difícil.

Y, por último, Brasil, su primer gran rival.

Es el gran equipo del grupo junto con nosotras. Es una selección muy poderosa, con un potencial extraordinario y con una trayectoria de estar en semifinales en Mundiales y Juegos así que es el rival a batir.

En el Mundial femenino no habrá excusas por las ausencias.

Las hay puntuales por lesión pero van a estar las mejores jugadoras del mundo y creo que puede ser un gran Mundial porque todos los equipos han tenido tiempo de preparación y el nivel será bueno.

La Federación puso como lema para la masculina, Creo en España. ¿Por qué hay que tener fe en su España?
Estas jugadoras han demostrado en anteriores acontecimientos su gran calidad, porque el baloncesto femenino está en franca progresión en nuestro país.La muestra es que en selección y clubes se está dominando en Europa y queremos ser el segundo equipo europeo que entre en los últimos años en una semifinal del campeonato del mundo porque tan sólo Rusia lo ha conseguido.