Jorge Drexler seduce a Salamanca en el cierre de 'Las Noches del Fonseca'

Jorge Drexler deleitó a decenas de personas en el Patio del Palacio de Fonseca (Foto: Álvaro Bravo)

El cantante uruguayo deleitó a sus más fieles seguidores con temas de ayer y de hoy, además de presentar su nuevo disco, 'Bailar en la cueva'.

El cantautor uruguayo, Jorge Drexler, puso el broche final a las Noches del Palacio de Fonseca con la presentación de su último disco: ’Bailar en la oscuridad’.

 

Jorge Drexler dio comienzo al recital con un caluroso saludo a los salmantinos presentes y recordando que se siente en un lugar muy especial, con mucha historia en sus muros y que durante años fue una residencia de estudiantes dedicada al conocimiento. Un lugar que le transportaba a sus años de estudiante de medicina antes que decidiera dejar el bisturí por empuñar su guitarra, que abandonará las recetas por los pentagramas.

 

Suenan los primeros acordes del ‘single’ repleto de optimismo , con el mismo nombre que el nuevo disco ‘Bailar en la Cueva’, mientras le acompañan 7 músicos. Mostrando un gran dominio de una base rítmica con un bajo perfectamente ejecutado y una percusión doble de una batería y un bombo. Drexler recuerda en esta canción que la música es algo muy viejo para el ser humano, tocar un instrumento, bailar y moverse son tan antiguos como recoger trigo o un arado. Un estribillo memorable.

 

(Foto: Álvaro Bravo)

 

La iluminación está muy cuidada en el recital junto a un escenario de lujo que propiciaba el bello patio interior del Palacio de Fonseca y su arcada de piedra. Hay un esfera transparenta que proyecta puntos de luz multicolor que van rotando al son de la música, reflejando el efecto de un cielo estrellado entre el público sorprendido. En las canciones más tranquilas apenas había más luz que la del firmamento creando un espacio muy íntimo con los espectadores.

 

Muestra los ritmos recogidos de toda américa latina que hay en su nuevo disco como el toque de cumbia colombiana de ‘Luna De Rasqui’ donde el bajista mostro su habilidad creando una estupenda base rítmica que cobraba protagonismo el bajo eléctrico con un toque 'jazzero'. Una más calmada ‘Universos Paralelos’ funciona a la perfección con una tenue luz blanca sobre el escenario y el sonido suena limpio de cada instrumento, toda esta donde debe estar.

 

(Foto: Álvaro Bravo)

 

En el ecuador del concierto Jorge Drexler se queda sólo en el escenario para tocar alguno de sus temas más conocidos únicamente con su voz y una guitarra acústica. El público arranca en aplausos al inicio de ‘Amar la Trama y no el desenlace’ recordando los paseos por Madrid junto a una mujer que le gusta , “sin nada más que hacer que acariciar aceras”. No olvida otros temas que traen denuncias de actualidad como 'Yo soy un moro judío' con un punteo cristalino cantando a la incomprensión del odio hacía el que es diferente por su religión o cultura.

 

Con una emotiva historia recuerda como compuso su conocida 'Notiluca' al volver después de varias caipiriñas por una playa entre la frontera de Uruguay y Brasil donde una vez al año ocurre un curioso fenómeno. Las aguas resplandecen con un color verdoso a la medianoche y Drexler lo consideró un presagio de que algo bueno iba a ocurrir en una etapa de su vida con más sombras que luces. Cuatro años después tuvo su primer hijo con la artista Leonor Waitling.

 

El recital continuo con el resto de canciones de su último albúm cabe destacar una movida 'Todo cae' con un teclado y un punteo que nos recuerdan a una playa de arena blanca y palmeras en el Caribe. Anima a la gentea bailar mientras el uruguayo deja por un momento su guitarra para mostrar que también sabe lo que es danzar. Los más animados entre los asitentes empezaban a mover un pie, después otro y un ligero toque de cadera.

 

En la canción 'Bolivia' nos habla de concoer 'un país hermano' que acogió a su familia en su infancia, ya que sus abuelos eran refugiados de la Alemania nazi en 1948 y con una canción siente que puede pagar parte de la deuda del país que le acogió. Y es que aunque no los aparente, Jorge Drexler esta muy cerca de cumplir los 50. En el directo demostró con creces estar en plena forma.

 

Mención aparte recibe su canción 'Data' con un pegadizo estribillo repitiendo el título de la canción, una alegre base cercana a la 'bossanova' donde el percusionista se dejaba llevar al son de la música. La iluminación azul recordaba al movmiento del agua mientras la letra nos recuerda a la catarata de información acelerada a la que nos vemos sometidos en la era digital. 'Quien no sale en los medios, no es noticia' rezaba el estribillo criticando a todas las celebrities que buscan estar siempre en el candelero.  O como muchas injusticias son invisibles.

 

Muchos fuimos los que echamos de menos algunos de sus temas más clásicos como 'Sea' o 'Al otro lado del río', canción que le otorgó el Óscar en la película 'Diarios de una Motocicleta',aunque respondió a los reclamos de sus fans terminando con su archiconocida 'Todo se transforma'.

 

Aquí echo mano de Newton para explicar como las buenas experiencias personales son como la energía, ni se crean, ni se destruyen: únicamente se transforman.  Con una base rítmica pregrabada que puede recordar a un estilo cercano al hip-hop, una letra lírica mitad cantada y mitad hablada, nos llevan desde detalles tan ínfimos de la vida cotidiana como el paso de manos de una moneda a el vino en una copa que pasa a los labios de una mujer. Las luces se encienden, el grupo se despide con una sonrisa radiante, los últimos acordes van apagándose, mientras el hechizo ritual que unía a todos los presentes en esta noche estrellada, se rompe. Y es que ya desde que nos refugiábamos en cuevas seguimos haciendo música, vibrando y emocionándonos con ella.