Joaquín Marcos Redero: "No se puede entender una buena dieta sin el consumo de pan"

El presidente de AESPAN, Joaquín Marcos

El presidente de la Asociación de Empresarios Salmantinos de Panaderías destaca que el consumo de pan "es alarmantemente bajo".

Joaquín Marcos Redero (Salamanca, 1965) es propietario de la Panificadora Arapiles y presidente de la Asociación de Empresarios Salmantinos de Panaderías (AESPAN) desde hace tres años. Forma parte de la quinta generación de una estirpe de tahoneros que lleva fabricando pan desde el siglo XIX. Desde su puesto lucha en defensa del sector panadero y en la puesta en valor la fabricación artesanal de este producto.

 

Este 5 de marzo, AESPAN realizó la jornada “El pan cada día” en el salón de actos de CONFAES donde la nutricionista Mariló Recio abordó los beneficios que conlleva el consumo de pan en todas las edades.

 

¿Qué objetivos se pretenden conseguir con la jornada “El pan cada día”?

 

El año pasado hemos lanzado la campaña “ArteSanos del pan” para intentar definirnos en nuestras furgonetas y puntos de venta como panaderos artesanos. De ahí nació la idea de dar a conocer las bondades del pan a las nuevas generaciones. Por ello, contactamos con Mariló Recio que es nutricionista para contar por qué es beneficioso comerlo, y difundirlo a los más jóvenes para que se acostumbren a comer pan. Hay que dar a conocer el producto a la gente y, especialmente, a los niños.

 

¿Por qué el pan es un alimento tan importante dentro de la dieta diaria?

 

No es un alimento importante, es imprescindible. Hay que consumir al día hidratos de carbono y según la Organización Mundial de la Salud nos recomiendan consumir entre 200 y 250 gramos de pan, lo que viene siendo una barra diaria. No se puede entender una buena dieta sin el consumo de pan.

 

¿Qué otras acciones va a llevar a cabo AESPAN?

 

En los próximos meses vamos a realizar una promoción del consumo de pan en cinco colegios, en los que repartiremos bocadillos a unos 500 alumnos y éstos recibirán una pequeña charla donde se les explicará por qué es beneficioso comer pan, pero la verdad es que los números de consumo son alarmantemente bajos.

 

¿Por qué?

 

Hemos pasado de comer por habitante 87 kilos de pan al año, hace 15 años, a 37 actualmente. Dicen que está repuntando el consumo un poquito, lo que pasa es que ahora el mercado se ha repartido entre el pan industrial y el pan fresco. Ahora estamos en una proporción 40%-60%.

 

¿Existen casos de competencia desleal en el sector?

 

Sí que la hay. Nuestra mayor competencia es el pan precocido, el que se termina de cocer en los puntos de venta. Creo que hay mercado para todo y afortunadamente la gente es más exigente y se va dando cuenta de que hay que comprar calidad. No todo por precio vale.

 

Ha comentado que ha existido un repunte de ventas de pan, ¿se nota la recuperación del consumo en el pan artesano?

 

Desde que hemos comenzado la campaña “ArteSanos del pan” sí que hemos notado un alza en las ventas. La crisis nos ha hecho daño a todos y a las familias especialmente, lo que ha hecho que se decanten por el pan industrial en las grandes superficies porque es una opción más barata. Sin embargo, cuando la gente puede, busca la calidad y compra pan del día.

 

¿Cuál es la gran diferencia entre el pan artesano y otras opciones?

 

La gran diferencia entre el pan industrial y el pan artesano es que el primero tiene muchos más aditivos y conservantes porque se tiene que conservar durante un largo periodo de tiempo. El nuestro no tiene ninguno de estos componentes, cuando no se vende se retira y es bastante más beneficioso que las masas congeladas. Además tiene mucha más calidad porque nuestros procesos de fabricación son más lentos, con menos levadura, lo que le da más sabor.

 

¿Salamanca es una tierra de pan?

 

Salamanca es una zona de trigo y el consumo de pan está más arraigado que en otros lugares. Tenemos la suerte de que en toda Castilla y León se realiza buen pan. Somos una zona panadera tanto en consumo como en calidad.

 

¿Existe una cultura de pan en Salamanca?

 

La gente mayor que tiene una edad sí, pero la gente joven no la tiene. La gente mayor sabe distinguir un buen pan de otro con peor calidad, la gente joven lo mira menos. Son menos exigentes.

 

¿Qué tipo de pan es el más vendido?

 

En Salamanca el que más se vende es el colón de Salamanca, un tipo de barra de masa dura. Después está el candeal, el pan redondo, que se encuentra más lejos en ventas.