Jesús Caldera dejará el Congreso y la política al término de la legislatura

Jesús Caldera.

No volverá a concurrir como diputado después de casi 33 años y nueve legislaturas en los que llegó a ser ministro de trabajo del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. También abandonará sus cargos en el PSOE tras haber sido un personaje clave.

El salmantino Jesús Caldera (Béjar, 31 de octubre de 1957) pondrá fin en 2015 a una carrera política de más de tres décadas. Así lo tiene decidido el diputado socialista, que hará coincidir su retirada con el final de la actual legislatura y que, posteriormente, dejará también sus cargos orgánicos en el PSOE, donde lleva más de 20 años ocupando puestos de relevancia. El abrupto final de la fundación 'Ideas' y los muchos años dedicados a la política estarían detrás de su retirada.

 

La decisión, tomada semanas atrás según fuentes consultadas por este diario, pone fin a una de las trayectorias más prolongadas en la política nacional y, particularmente, en el PSOE. Basta con un dato: Caldera ha sido diputado en todas las legislaturas de la democracia, salvo en la primera, y solo le supera en esta materia el histórico Alfonso Guerra, diputado desde 1977 y todavía con escaño en el Congreso.

 

Caldera fue elegido diputado por primera vez con 25 años, en la lista del PSOE por Salamanca para la segunda legislatura democrática, tras la victoria de los socialistas en las generales de 1982. Su incorporación se produjo en noviembre de 1982 y aquella legislatura fue vocal en dos comisiones parlamentarias, la de Régimen de las Administraciones Públicas y la de Investigación de catástrofes aéreas ocurridas en Barajas. Después ha sido diputado en todas y cada una de las legislaturas hasta la actualidad y, paralelamente, ha ejercido importantes cargos orgánicos en el PSOE.

 

Tras tres legislaturas, en 1993 ya fue vocal de la Diputación permanente y secretario general del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso, cargo que ejerció hasta 1998. Después, y tras los malos resultados en las elecciones del 2000, jugó un papel primordial en los cambios que iba a sufrir el PSOE y la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero. Caldera logró aglutinar a un grupo de diputados socialistas en torno al joven parlamentario leonés, al que auparon por encima de rivales como José Bono. Y cuando el expresidente llegó a la dirección del partido, el diputado bejarano se convirtió en portavoz y segundo del grupo socialista, siendo la voz del PSOE en la junta de portavoces del Congreso.

 

En 2004, con la victoria del PSOE en las elecciones generales, Rodríguez Zapatero le nombró ministro de Trabajo y Asuntos Sociales. Juró el cargo en abril de 2004 y al frente de uno de los ministeros con más peso del Ejecutivo sacó adelante algunas de las decisiones más importantes del primer Gobierno de Zapatero. Destacan la reforma laboral, el aumento del salario mínimo a los 600 euros, la ley de Dependencia, la ley de Igualdad o la de Violencia de Género, el grueso de las políticas sociales que el PSOE puso en marcha en esta primera legislatura de Rodríguez Zapatero. También puso en marcha el denominado Plan del Oeste, un programa de inversiones para las provincias más desfavorecidas, entre las que se encontraba Salamanca.

 

Sin embargo, en 2008, y para su segundo mandato, Rodríguez Zapatero prescindió de Caldera para su nuevo Gobierno y le encargó la dirección de la fundación 'Ideas', en la que tenía la responsabilidad de desarrollar las nuevas políticas del futuro del PSOE y bajo la que se agrupaba la actividad de las numerosas fundaciones socialistas. Sin embargo, el proyecto no cuajó y el 'escándalo Amy Martin', el pago de importantes cantidades (hasta 60.000 euros en dos años) a una supuesta articulista estadounidense que resultó ser la exmujer del director de la fundación, acabó con la disolución de la fundación.

 

Este abrupto final en su última responsabilidad ha podido desencadenar la decisión de Caldera, aunque es indudable que también ha pesado una trayectoria que llegará a los 33 años si, como es previsible, agota la actual legislatura. Y que tampoco el PSOE ha contado con su figura para la candidatura al parlamento europeo. Después abandonará también sus cargos orgánicos en el PSOE, donde actualmente es miembro de la comisión ejecutiva federal, lo que ocurrirá a comienzos de 2016. Su intención es retomar su puesto de trabajo como secretario de administración local, ya que es funcionario de habilitación del Ayuntamiento de Ávila.