Javier Rodríguez Collado: "De las fiestas destacaría su alegría y participación"

El doctor Luis Javier Rodríguez Collado, licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Salamanca, y especialista en Cardiología, será el encargado el próximo 20 de agosto de pregonar las Ferias y Fiestas de su localidad natal

El pregonero de las Ferias y Fiestas es cardiólogo en la sección hemodinámica y cardiología intervencionista del Hospital Universitario de Salamanca y profesor asociado honorario del Departamento de Medicina de la Universidad de Salamanca. Hace unos días recibió la llamada para preparar el pregón de las Ferias y Fiestas de su pueblo. 

 

- ¿Cómo recibió la llamada para ser pregonero de las Ferias?

- La llamada la recibí el viernes 12 de julio mientras estaba de vacaciones y fue  para mí una gran sorpresa, un gran honor y un compromiso del que espero salir airoso.

 

- ¿De qué va a hablar en su pregón?

- Todavía no lo tengo terminado pero hare un breve resumen de los momentos más emotivos que he vivido en nuestra ciudad así como los recuerdos más entrañables de sus fiestas, en definitiva la percepción que tengo de mi ciudad y mi paisanos desde una perspectiva de más de 50 años

 

- ¿Se imaginaba en algún momento que iba a recibir este encargo?

- No, no me lo imaginaba, fue para mí algo inesperado pues no tengo la sensación de merecer tal distinción.

 

- ¿Habitualmente disfruta de las fiestas de Peñaranda?

- Si, lo hago todos los años desde mi juventud con mayor o menor implicación según me permitan mis obligaciones laborales pero siempre intento al menos disfrutar plenamente el fin de semana de  Ferias.

 

- ¿Qué destacaría de las fiestas de su ciudad?

- Destacaría sobre todo dos cosas; la alegría y la participación de la gente . Son la clave del éxito que año tras año tienen nuestras Fiestas, pues permiten mantener buenos espectáculos y gran ambiente a pesar de que el momento económico por el que pasamos no sea nada propicio.

 

- ¿Cómo es el corazón de los ciudadanos de Peñaranda?

- Grande, lo cual en este caso no es sinónimo de enfermedad si no de hospitalidad y  de afectividad con la que recibimos a todas las personas que se acercan hasta nuestra ciudad intentando que disfruten nuestras fiestas tanto como nosotros.