Javier Iglesias y su 'éxito' en Salamaq: más de un millón de pérdidas en sólo dos años

La oposición pone 'patas arriba' las cuentas de la agropecuaria, que acumula pérdidas millonarias en sólo dos años de gestión directa por parte del presidente. Iglesias ha maquillado las cuentas para presentar un superávit muy dudoso.

Sólo dos años han bastado para desmontar la 'mentira' de Javier Iglesias al frente de la feria agropecuaria. En octubre de 2013, el presidente de la Diputación maniobró para dar el golpe de gracia a la clásica Agromaq. Utilizando los votos del Ayuntamiento, un representante de Ceiss y la abstención de la Cámara Agraria, impuso su decisión de no inscribir la feria con el objetivo, finalmente conseguido, de suplantar a la institución ferial y organizar la agropecuaria de septiembre directamente desde la Diputación. En su día, Iglesias esgrimió el ahorro económico que supondría hacerlo así, pero en sólo dos ediciones ha quedado en evidencia que lo que pretendía era una organización presidencialista y liquidar IFESA.

 

Así, mientras la institución ferial lograba cuadrar sus cuentas cada año, a la Salamaq de Javier Iglesias no le salen los números. En sólo dos años, las pérdidas millonarias dejan en evidencia una gestión no sólo muy mejorable, sino carísima para las arcas públicas. Las cifras oficiales, las que ofrece la intervención, así lo demuestran. La desviación es de al menos 140.000 euros más las obras en 2014 y más de 800.000 euros en 2015 contando las inversiones: en total, supera ampliamente el millón. Dinero que sale de los bolsillos de todos los contribuyentes.

 

 

140.000 EUROS DE DÉFICIT EN 2014

 

Tanto en 2014 como en 2015, el equipo de Gobierno de Javier Iglesias ha ofrecido un resultado positivo. El presidente anunció en 2014, su primera edición, un superávit de 109.000 euros, pero el desvío de gastos a otras partidas y los que se han diferido para pagarlos en 2015 elevan la factura a los 620.000 euros: el resultado, un déficit de 140.000 euros. Así lo denunció el diputado socialista Manuel Ambrosio Sánchez

 

Según Iglesias, la primera edición de la nueva agropecuaria había ingresado 383.895 euros y había costado 274.137, lo que arrojaba un superávit de 109.758 euros. Aunque la cuenta conjunta de la feria y la exposición de ganado arrojaba pérdidas de más de 300.000 euros, lo consideró un éxito. Sin embargo, y con los datos de la contabilidad oficial, el PSOE logró acreditar unos ingresos de 427.418,93 euros para Salamaq 2014, más que lo declarado en su día por Iglesias (383.895 euros), pero también  unos gastos mucho más elevados: 620.578,87 euros, por los 274.137 que anunció Iglesias en público. El resultado, un déficit de 140.000 euros sin contar con las inversiones en obras: casi 900.000 euros gastó aquel año la Diputación.

 

 

Y EN 2015, 800.000 EUROS

 

Este 2015 se ha repetido la historia. Esta vez lo han denunciado los diputados de Ciudadanos y Ganemos. Javier Iglesias ha dado a conocer un superávit de 138.000 euros para la edición 2015, pero nada más lejos de la realidad. Según los datos oficiales facilitados por la intervención, el coste total de Salamaq y la exposición de ganado fue de 981.900,70 euros, mientras que los ingresos conseguidos sumaron 502.297,40 euros; las dos citas organizadas por la Diputación arrojarían pérdidas de 389.603,30 euros. 

 

Sin embargo, la suma no se detiene ahí. Los ingresos son menores porque todavía no se ha cobrado parte, pero es que la Diputación no ha imputado a la feria gastos que sí son de Salamaq, como el coste de las jornadas laborales de personal de la institución, la amortización de las obras hecas o el importe de la sentencia que obliga a pagar a los trabajadores despedidos de IFESA. En total, el agujero es de 802.720,75.

 

 

GASTO DESMESURADO Y OCULTACIÓN DE LAS CUENTAS REALES

 

En ambos casos, se han producido dos circunstancias. Por un lado, ha habido un gasto desmesurado: el coste final de la agropecuaria y la exposición de ganado ronda los 1,3 millones de euros este 2015 y superó el millón en 2014. Detrás de esta circunstancia, el hecho de que la exposición de ganado está casi totalmente subvencionada y genera un importante déficit, y que los ingresos que consiguen (entradas y stands, fundamentalmente) son escasos para un montaje así.

 

Pero es que además también se ha producido una ocultación deliberada de unas cuentas que no dejan en buen lugar la gestión hecha por La Salina. El equipo de Gobierno ha optado por no imputar a la feria gastos que sí tienen que ver con ella: es el caso de las obras millonarias hechas en el recinto, que a día de hoy se usa sólo para la cita de septiembre.

 

Para esta nueva etapa, la feria de septiembre ha tenido un marcado sello presidencial; se ha gestionado desde presidencia y Javier Iglesias ha puesto al frente a su equipo de confianza, no sólo con sus dos vicepresidentes, sino también 'liberando' y premiando con generosidad a un amplio elenco de afines.

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