Javier Iglesias, todo por el 'sillón': de alcalde de Ciudad Rodrigo a concejal de 'tapadillo'

Javier Iglesias, en la foto oficial de la lista del PP por Santa Marta. Foto: Alba Villar

Javier Iglesias concurre a las elecciones finalmente como número '2' en la lista de Beleña. Y aspira a un segundo mandato en la Diputación como concejal de una localidad con 120 votos del PP: hace cuatro años lo logró con los 3.741 y como cabeza de lista en Ciudad Rodrigo.

Su protagonismo en uno de los presuntos casos de corrupción, el despido y contratación a dedo de personal de la feria agropecuaria, ha obligado a Javier Iglesias a buscar refugio en un feudo seguro y discreto y dejar de lado las grandes presentaciones. De hecho, ha acudido a muchas de las principales localidades, como Santa Marta o Béjar, pero no es probable que se vaya a poner delante de las cámaras para hacerse la consabida foto oficial de la lista por la que concurre.

 

Desde que él mismo anunció que no repetiría en la lista de Ciudad Rodrigo todo lo que se ha sabido sobre su destino político ha sido que aspiraba a un nuevo mandato en la Diputación, pero el nombre de la localidad por la que concurriría ha sido fuentes de especulaciones. Ahora ya se puede confirmar que irá como número '2' en la lista del PP por Beleña que encabezará el actual alcalde, Alberto Rodríguez. Todo un cambio con respecto a su candidatura de hace cuatro años, así que entra dentro de lo normal que vaya a prescindir del espectáculo de una presentación.

 

Iglesias, presidente del PP salmantino, ha pasado en pocos meses de alcalde de una de las grandes localidades de la provincia a concejal 'de tapadillo' por un pequeño municipio. Después de 20 años de alcalde renunció a repetir en la candidatura que había liderado en Ciudad Rodrigo; habló de una decisión tomada hace tiempo, pero a nadie se le escapó entonces que su delicada situación política y el acoso de otras fuerzas en su feudo natural también habían pesado.

 

Ha sido precisamente su condición de imputado en un caso de corrupción, en el que se le investiga por tráfico de influencias y malversación, entre otras, lo que ha impedido que encontrara acomodo en una plaza más lucida. Se especuló con su presencia en la lista de Fernández Mañueco en la capital, pero finalmente no fue así; llegó a sonar Carbajosa; y también con que podría encabeza la candidatura de Peñaranda, su localidad natal, y donde el PP ha tenido problemas para hacer la lista. Ninguna se materializó y en los dos casos pesó una misma circunstancia: que fuera un lastre para candidaturas a las que su presencia podría  perjudicar más que ayudar.

 

Así que al final ha tenido que guarecerse en la lista de un pequeño pueblo de poco más de 200 censados, Beleña, feudo habitual del PP, que ha ganado todas las elecciones desde 1991 con claridad, y con la duda del uso que hace de la residencia de mayores como palanca electoral. Y lo hará como segundo de la lista, concejal, puesto desde el que intentará un nuevo mandato en la Diputación. Su legitimidad se limitará a los 120 votos que, más o menos, cosecha el PP en esta localidad. Lejos de los más de 3.700 que sumó hace cuatro años la lista que encabezaba en Ciudad Rodrigo.