Javier Iglesias encadena su decimocuarta 'poltrona' consecutiva en 20 años de carrera política

Fotos: F. Oliva

Javier Iglesias compatibilzará La Salina con el Senado y a partir de hoy suma un nuevo cargo. Ha cobrado de lo público de manera ininterrumpida desde que llegó a la política en 1995 y ha enlazado puestos de alcalde, diputado, senador, procurador regional y presidente de la Diputación.

Javier Iglesias regresa este miércoles al Senado ocho años después de su primera experiencia y en la Cámara Alta seguirá engrosando la larga lista de cargos remunerados que ha ocupado desde el primer momento de su entrada en política. Desde que, allá por 1995, entró en el PP y fue designado candidato de los populares a la alcaldía de Ciudad Rodrigo ha encadenado 14 puestos de manera ininterrumpida y, en muchas ocasiones, compaginando responsabilidades y retribuciones.

 

Esta es la circunstancia que caracteriza su regreso al Senado ocho años después de su primera experiencia. Presidente de la Diputación tras ser escogido de nuevo por el PP para ello el pasado mes de mayo, Iglesias no ha tenido problemas en confirmar desde el primer momento que iba a compatibilizar ambas responsabilidades; sí le tocó aclarar que iba a renunciar al sueldo que le paga la Diputación en régimen de dedicación exclusiva, aunque habrá que ver qué pasa con las retribuciones por asistencia a plenos y comisiones, irrenunciables, y las otras atribuciones (coche, gastos, equipo) que le corresponden como presidente y que, por tanto, seguirá disfrutando.

 

La Diputación ya ha aprobado una nueva dedicación exclusiva, vigente a partir del 1 de enero y en la que un diputado ocupa el sueldo que deja Iglesias. El presidente cobrará a partir de ahora del Senado tras registrar su acta el pasado día 8 de enero, según los datos de la web del Senado. En la Cámara Alta su sueldo será el resultado de sumar los 2.813,91 euros al mes de asignación mínima, más los 1.822,38 euros/mes previstos por indemnización para los senadores de circunscripciones distintas a Madrid; en total, más de 4.600 euros/mes que se pueden engrosar si se le asigna cargo en alguna comisión. Además, dispondrá de móvil corporativo, un portátil, una tablet, viajes pagados, un bono de taxi de 3.000 euros...

 

 

ATADO AL SILLÓN

 

Para Javier Iglesias los cargos retribuídos no son ninguna novedad. Desde que llegó a la política en 1995 siempre ha cobrado de lo público por ejercer sus responsabilidades: en ningún momento ha dejado de estar en nómina de los ciudadanos. Durante los últimos 21 años ha encadenado los puestos de alcalde (1995-2015), diputado (1996-2004), procurador en Cortes (1999-2000 y 2007-2011), senador (2004-2008), presidente de la Diputación (2011-hoy) y, ahora, de nuevo senador.

 

Esto supone que, desde que accedió a su primer cargo público, han sido pocos los meses en los que no ha compatibilizado dos cargos. Ganó las elecciones municipales en Ciudad Rodrigo el 28 de mayo de 1995 y fue investido pocos días después; el 3 de marzo de 1996 se celebraron elecciones generales en las que logró su primer acta de diputado, que asumió el 27 de marzo, con una diferencia de menos de 10 meses. Y hasta la formación de los nuevos gobiernos municipales el 13 de junio de 2015 ejerció siempre dos cargos, salvo un período entre 1999 y 2000, cuando tuvo tres: alcalde, diputado y procurador en Cortes.

 

Recientemente, ha vuelto a pasar otro corto período sin ejecer doble cargo. El nuevo alcalde de Ciudad Rodrigo tomó posesión en junio de 2015 sustituyendo a Iglesias y, desde entonces, ha sido 'sólo' presidente de la Diputación. Le ha durado menos de seis meses: del 27 de junio que tomó posesión para su segundo mandato en La Salina a este 13 de enero. Eso sí, durante ese tiempo ha sido también concejal en la localidad de Beleña, sin retribución conocida.

 

 

DUPLICIDAD DE FUNCIONES

 

Al margen del sueldo, se cierne sobre su decisión de compatibilizar los dos cargos la duda sobre el daño que hará a la Diputación tener que atender otras responsabilidades. Iglesias ha ido 'preparando el terreno' desde su toma de posesión y ha reforzado su entorno político y de personal. Para su nuevo gobierno nombró a dos vicepresidentes, Carlos García Sierra y Chabela de la Torre, y se trajo a un hombre de confianza como Marcelino Cordero. Además, ha sumado un nuevo puesto de asesor a su equipo.