Izquierda Abierta reivindica una placa en la Plaza Mayor en recuerdo al 'tiro de la Plaza'

El partido integrado en IU recuerda que doce civiles (entre ellos, una niña de 14 años) fueron asesinadas en la Plaza Mayor el 18 de julio de 1936.

“No hay historia sin memoria y no debe haber historia muda. Y mucho menos silenciada” señalan desde Izquierda Abierta - Salamanca. La organización integrada en IU considera que “recordar el 14 de abril constituye uno de los deberes que asumimos quienes hemos desarrollado un compromiso con el proyecto de libertad, transformación social, igualdad, progreso cultural,laicismo y fraternidad que impulsaron los hombres y mujeres que consiguieron el nacimiento y defensa de la II República Española”.

 

Uno de sus portavoces, Honorio Cardoso, explica en una nota de prensa que “queremos recordar sus vidas, su esfuerzo y su sacrificio como el mejor legado para las respuestas, nuevas pero enraizadas, que nos plantean los desafíos de hoy. Recuperemos nuestra mejor historia sin complejos, orgullosos y autocríticos, para superar el presente de desigualdad, dolor y corrupción al que los poderes conservadores españoles, hoy como ayer, pretenden condenarnos”.

 

POLÉMICA DE LA ILUMINACIÓN TRICOLOR DE LA PLAZA MAYOR

 

Tras la polémica surgida en fechas pasadas sobre la petición del Grupo Municipal Ganemos Salamanca, relativa a la iluminación de la Plaza Mayor el día 14 de abril, en homenaje a la II República, Izquierda Abierta tilda al alcalde Mañueco de “cínico” al resistirse a dicho homenaje alegando cuestiones de legalidad, cuando la Plaza "se está utilizando sin demasiado criterio, para conmemoraciones como la del día de San Patricio".

 

No obstante, desde Izquierda Abierta se considera prioritario que la Plaza Mayor rinda memoria y homenaje a las 12 personas asesinadas el 19 de julio de 1936, en el conocido como “el Tiro de la Plaza”: A medio día, y cuando la Plaza Mayor estaba repleta de gente, se produjeron disparos por soldados sublevados, a consecuencia de los cuales murieron: Heliodoro Benito López, albañil, de 25 años; Modesto Varas Gabriel, industrial, de 51 años; Abel Sánchez Delgado, médico, de 24 años; Francisco Coca y Coca, industrial, de 58 años y Celestina Sierra Polo, de 14 años. En los días siguientes fallecieron en los hospitales a consecuencia de las heridas: Andrés Lorenzo Candelario, de 43 años; Luciano Sánchez Mateos, de 25 años; Tomás de las Heras Martín, de 27 años; Alejandra Mediero Medina, de 23 años; Feliciano Pérez Diéguez, de 22 años y Serapio Escribano Pérez, de 45.

 

Según Izquierda Abierta, estos hechos, "silenciados y excluídos sistemáticamente de cualquier mención de las muchas que recoge el monumento, son desconocidos por la mayoría de los salmantinos, razón por la que se hace necesaria la cololación de una placa que conmemore el brutal suceso y mencione a las víctimas, como justo acto de reparación".

 

Igualmente, resulta clamarosa la ausencia de toda mención a los ediles Manuel de Alba Ratero, Luis Maldonado Bonatti y Casimiro Paredes Mier y al alcalde, Casto Prieto Carrasco, que fueron fusilados y a los que la ciudad sí ha homenajeado, pero “es inconcebible que la Casa Consistorial, a la entrada del Salón de Plenos, no contenga la oportuna mención a estas personas, fusiladas, por ejercer legítima y democráticamente su cargo de representantes del pueblo”. En el mismo sentido, Izquierda Abierta afea al Ayuntamiento de Salamanca que la que fuera la antigua Cárcel Provincial, ahora reconvertida en Da2, "no se haya colocado mención alguna a las personas que fueron objeto de “sacas de presos (mencionados abreviadamente en el argot de la época como sacas)”, esto es, a la la extracción sistemática de presos de las cárceles con el objeto de ser asesinados o trasladados"