IU considera que los datos del paro "esconden la profunda precarización del mercado latrboral"

Para el partido, "las condiciones laborales son cada vez peores y la recuperación de puestos de trabajo puede saldarse con “condiciones laborales de semi-esclavitud”.

En relación a los datos del paro aparecidos en la mañana de hoy, el Coordinador Provincial de IU Salamanca, Domingo Benito, ha indicado que la bajada del número de parados y el aumento de las afiliaciones a la Seguridad Social "no puede ser nunca una mala noticia". En todo caso, ha indicado que “hay que enmarcarlo en una cierta estacionalidad y, ante todo, hay que preguntarse qué tipos de empleos se están creando”.

 

Benito ha destacado que “la precarización del mercado laboral es la constatación de que las reformas laborales puestas en marcha por los gobiernos del PSOE y el PP no han servido para generar empleo sino para empeorar las condiciones laborales”.

 

“Si hace años se hablaba de forma condescendiente de los mileuristas, ahora los salarios de mil euros han desaparecido del mercado laboral. Están en 800, 700, 600… incluso menos, porque hay contratos de una hora a la semana”. La generación de empleo, a su juicio “no debe valorarse únicamente por la cantidad sino también por la calidad, y en eso no hay ninguna buena noticia”.

 

En este sentido, ha recordado que “estamos viviendo la siniestra situación de que ser asalariado no evita pobreza, más bien estamos viviendo un momento en el que hay trabajadores pobres, que ni siquiera con un salario llegan a fin de mes”. Se trata, a juicio del coordinador de la formación, “de un ejemplo más de este retroceso de derechos que estamos viviendo”.

 

Desde la formación de izquierdas recuerdan que “la tasa de cobertura es la más baja de los últimos años, llegando apenas al 56%, lo cual quiere decir que hay una gran parte de familias que están tirando de los ahorros o subsistiendo gracias a un salario bajo o la pensión del abuelo”.

 

"Es imprescindible hacer un giro en la política económica, mejorando la inversión pública y la cobertura social a través de los servicios públicos para generar puestos de trabajo estables, duraderos y de calidad. O se hace algo, o habrá al menos dos generaciones con serios problemas en el futuro”. Se ha referido a los jóvenes, que "como no empiecen a cotizar y a trabajar ya seguirán abocados al exilio, la precariedad y la falta de desarrollo profesional”. Pero también a los mayores de 45 años. “Tienen un capital humano, social y especialmente profesional del que no se puede prescindir. Vivimos un tiempo tan indecente que deja en la cuneta a quienes están en lo mejor de su vida laboral. Como no hagamos algo pronto, no tendrán una segunda oportunidad”.