Isinbayeva se adueña de los cielos por última vez

La rusa Yelena Isinbayeva se convirtió en la gran protagonista de la cuarta jornada de los Campeonatos del Mundo de Atletismo justo apenas un mes después de anunciar que se retiraría tras esta cita.

"Mi carrera terminará con absoluta seguridad tras los Mundiales. Para mí será un momento triste, por lo que tengo que disfrutar e intentaré demostrar todo de lo que soy capaz", indicó el pasado 23 de julio la de Volvogrado, que transformó en el Luzhniki ese momento triste en una alegría incontenible.

 

La 'zarina', que este 2013 sólo había podido franquear el listón del 4.78, no partía entre las principales favoritas al oro, pero sí al podio. Completó una final sobria, demostrando que mantiene la calidad y la técnica que la encumbraron a los 'cielos' en muchas ocasiones. Le bastó superar los 4.89 metros, muy lejos de esos 5.06 que ostenta su récord del mundo.

 

Luego le tocó esperar a sus rivales, pero ninguna pudo superarla, ni la estadounidense y actual campeona olímpica Jennifer Suhr, capaz de superar los cinco metros en pista cubierta y que fue plata, ni la cubana Yarisley Silva, mejor marca de 2013 con 4.90 y que se quedó con el bronce.

 

Todas fallaron y la alegría estalló en el Luzhniki y en la propia Isinbayeva, ganadora en múltiples ocasiones, pero feliz como si fuese la primera vez que se había adueñado de los cielos. A partir de ahí, intentó superar su récord del mundo, pero los 5,07 metros impidieron una fiesta completa.

 

AMAN GANA LOS 800, MERRIT RECUPERA EL TRONO

 

Por otro lado, en los 800 metros, una prueba marcada por la ausencia del campeón olímpico, plusmarquista mundial y defensor de la corona, el keniata David Rudisha, el título se quedó en África, en manos del etíope Mohammed Aman.

 

El africano, que logró su mejor marca del año (1:43.31) lo dio todo en la recta final para superar al estadounidense Nicky Simmonds, que se hizo con la medalla de plata (1:43.55), mientras que por detrás, el joven de 20 años Ayanleh Souleiman, de Djibouti, se hacía con el bronce (1:43.76).

 

Además hubo sorpresa en la final de los 400 metros lisos, no por el nombre del ganador, el estadounidense LaShawn Merrit sino por la séptima plaza del actual campeón mundial y olímpico, Kirani James. De este modo, el americano recuperó el trono perdido hace dos años en Daegu, con una gran marca, 43.74, la mejor del año, encabezando el doblete americano ya que Tony McQuai (44.40) fue plata y el dominicano Luguelín Santos (44.52).

 

Además, en el heptatlón, donde también había una baja de nivel como la de la británica Jessica Ennis Hill, oro en Londres, se coronó la ucrania Ganna Melnichenko con un total de 6.586 puntos, por delante de la canadiense Brianne Theisen Eaton y la holandesa Dafne Schippers.

 

MÁS SOMBRAS QUE LUCES EN ESPAÑA 

 

Fue un día sin medallas para la delegación nacional, que sumó más decepciones que alegrías. Estas últimas vinieron por parte de la marcha, donde en los 20 kilómetros marcha, Beatriz Pascual, tiró de experiencia y remontó para acabar sexta con la mejor marca de la temporada, mientras que Julia Takacs perdió al final el puesto de finalista y fue novena.

 

En esta exigente prueba, como ya sucediera el domingo, el oro fue para Rusia gracias a la gran favorita, Elena Lashmanova (1:27:08), actual campeona olímpica, que pese a su despiste en el estadio Luzhniki, logró aguantar la victoria ante el ímpetu de su compatriota Anisya Kirdyapkina. El bronce fue para la china Hong Liu, que aprovechó la descalificación a última de hora de Vera Sokolova, que impidió el 'triplete' local.

 

Y ahí se acabaron las buenas noticias porque en la sesión vespertina apenas las hubo, sobre todo por la no clasificación de Natalia Rodríguez para la final de los 1.500 metros, donde sólo pudo ser octava en su serie.

 

La mediofondista tarraconense, de 34 años, no tuvo las mismas sensaciones que en las series y se quedó sin fuerzas en la recta final, lo que la dejó descolgada con un crono de 4:09.18, el vigésimo mejor de las participantes. La catalana, bronce hace dos años en Daegu (Corea del Sur), se mantuvo rezagada hasta la última vuelta y aunque a partir de ahí progresó, en los 200 metros no pudo remontar.

 

Tampoco hubo un puesto de finalista en disco, donde Mario Pestano y Frank Casañas ni siquiera pudieron pasar a la mejora finalizando duodécimo y noveno respectivamente. El oro fue para el gran favorito, el alemán Robert Harting, campeón olímpico hace un año y defensor de los títulos de Berlín y Daegu.

 

En los 5.000 metros, ni Sergio Sánchez ni Alemayehu Bezabeh lograron clasificarse para una final donde el británico Mo Farah intentará hacer el mismo doblete que hace un año en Londres, mientras que en la final de los 3.000 obstáculos, Diana Martín, rayó a buen nivel, logrando la mejor marca nacional del año con 9:38.30, para ser undécima en una prueba dominada por las africanas y con oro y mejor marca mundial del año para la keniata Milcah Chemos Cheywa (9:11.65).