Iribertegui, un fraile predicador a través del arte

Obra de Iribertegui (Foto:F.Rivas)

En el quinto aniversario de su muerte, llega a Salamanca la exposición más completa de su obra 

La Sala de Santo Domingo de la Cruz de Salamanca muestra hasta el 6 de enero ‘El Sermón de la Belleza’, que es la exposición más extensa realizada hasta el momento sobre la obra del dominico Miguel Iribertegui.

 

El alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, y el prior provincial de los Dominicos de España, Javier Carballo, han presentado, junto al comisario, Gonzalo Blanco,  esta exposición que incluye 58 esculturas realizadas en bronce, en madera e incluso en barro, así como 48 piezas pictóricas.

 

Se trata de la muestra más completa llevada a cabo hasta ahora sobre la obra de Iribertegui e incluye piezas inéditas que no se habían mostrado con anterioridad. Además, coincide con el quinto aniversario del fallecimiento de este dominico que pasó parte de su vida en Salamanca, donde estudió y donde fue profesor de teología en la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA).

 

Algunas de las obras que se podrán ver en Salamanca se han expuesto anteriormente en Roma, Bilbao, Málaga, León, Valladolid, Zamora y Palencia; y están previstas exposiciones en Pamplona, Oviedo, Madrid y Lima (Perú).

 

La muestra está estructurada en varios núcleos temáticos: ‘los ángeles,’ que fue una de sus “obsesiones” artísticas y teológicas; ‘la Natividad’,  en este apartado se incluyen figuras navideñas y la Sagrada Familia; ‘la Orden de los Predicadores’, a la que él pertenecía, en este núcleo temático se expone la figura de Santo Domingo en diferentes versiones; ‘lo pastoril; los músicos’, en el que se incluyen bocetos realizados en plastilina de ángeles-músicos; la ‘tradición leonesa’; esculturas realizadas en barro; y bocetos de cuadros realizados con carbón, tizas y plumillas.

 

Iribertegui fue un “humanista”, ha recordado el alcalde, un ejemplo de ello es la “extensa” obra realizada por a lo largo de su vida, que abarca un millar de dibujos y bocetos artísticos, más de un centenar de esculturas en barro, bronce y madera, sonetos, romances, poemarios libres, prosa lírica y una gran cantidad de escritos teológicos recogidos en más de 10.000 folios.

 

IRIBERTEGUI

 

El dominico Miguel Iribertegui nació en 1938 en Navarra y falleció en noviembre de 2008. Doctor en Teología y licenciado en Bellas Artes, desarrolló su actividad docente en la Pontifica Facultad de Teología San Esteban (Salamanca), en el seminario Juan Vianney de Puerto Maldonado (Perú), en la escuela diocesana de Teología (Segovia), en el master en dominicanismo en Perú y en la escuela de Teología en Internet ‘Santo Tomás de Aquino’. Fue miembro fundador de la Academia ‘Via pulchritudinis’ de Roma.

 

Iribertegui era una persona polifacética. Además de su trabajo en la reflexión y la docencia de la teología orientó su actividad creadora en la escultura y la música, pero también era dibujante y poeta.

 

Como escultor sus obras se caracterizan por la “pulcritud” de la técnica, por la “inspiración” en la idea y por la “genialidad” del acabado. Como músico fue director de la Escolanía de la Virgen del Camino de León, cursó Piano en la Conservatorio Superior de Música de Salamanca, y llevó a cabo numerosos recitales.

 

Como poeta desarrolló su trabajo en tres ámbitos, el poético propiamente dicho, el de los escritos teológicos, y como ensayista y crítico de arte y cultura. Y como teólogo escribió numerosos documentos sobre diferentes temas relacionados con esta ciencia.

 

Para profundizar en estos aspectos, los días 20 y 21 de noviembre, se celebrará en la Sala de la Palabra del Teatro Liceo un ciclo de conferencias que tratarán sobre ‘Exilio de la belleza. El discurso estético de Miguel Iribertegui’ y ‘La pregunta por la música es la pregunta por el hombre. El discurso musical de Miguel Iribertegui’.

 

Además en el mes de diciembre se presentará la publicación ‘Antología. El discurso poético de M. Iribertegui’ y se celebrará una mesa redonda bajo el título ‘Noticia de Dios. El discurso estético-teológico de Miguel Iribertegui’.