"Ir contra la SGAE no da tanto miedo como parece"

El propietario del bar 'El Caleuche', Noel Gómez, señala que si ganan "solo reclamaremos las cosas del juicio"

Movida mañana de jueves con la Sociedad General de Autores y Editores en los juzgados, con la celebración de al menos tres en ese periodo de tiempo. Pero sin duda, el más llamativo fue el que hace referencia a Noel Gómez, propietario del bar 'El Caleuche', situado en la calle Rodríguez Fabrés, 18 y que fue denunciado por esta asociación por tener una televisión en su local.

No obstante, y lo más llamativo de todo se centra en que en la celebración del juicio, "los representantes de esta sociedad no se centraron en el tema de la denuncia en sí, tener una televisión, si no en la reproducción de música. Pero en este tema yo estoy muy tranquilo porque lo hago todo legal y bajo las canciones de una página que es libre, por lo que si tinene que ir contra alguien que sea contra esa página web", señala Noel Gómez.

En el juicio, "mi abogado también hizo referencia a muchos más casos de juicios de este tipo que ha perdido la SGAE, por lo que ir contra ella no da tanto miedo como parece y especialemente, cuando tienes razón", apunta.

La vista, que se prolongó durante más de una hora y media, estuvo precedida de otros juicio de las mismas características y al conlcuir éste se celebró otro más "por los mismos motivos que mi caso, por tener una televisión en el local", dijo el propietario del bar 'El Caleuche'.

¿Estuvo la SGAE en el bar?
En el transcurso del juicio, Noel Gómez señaló que la representantes de este organismo en Salamanca "había dicho que estuvo en el bar levantando actas de todas estas supuestas irregularidades, aunque puedo asegurar que yo a esta mujer no la he visto en mi vida y menos en el bar".

En cuanto a la posible sentencia, ésta "no tardará más de un mes, según señala mi abogado por lo que pronto tendremos una resolución; desde luego, si gano, no les voy a pedir más que se hagan cargo de las costas del juicio, no hago esto por dinero, porque podría pedir daños y perjuicios por haber tenido el bar cerrado", concluyó Gómez.

Por contra, desde la SGAE le demandaban más de 700 euros por las cuotas adeudadas y los intereses de demora en el pago.