Inversiones, amortización de deuda y proyectos de ciudad, claves en la negociación de presupuestos

El alcalde Fernández Mañueco junto a Fernando Rodríguez (Foto: F.Rivas)

Con las ordenanzas fiscales cerradas, aceptar iniciativas de la oposición y renunciar a seguir amortizando millones de euros para dotar más inversiones puede ser la única salida para Mañueco. Escepticismo entre la oposición.

La oferta del alcalde Fernández Mañueco para sentarse a negociar unos presupuestos consensuados ha generado críticas e indiferencia entre los grupos de la oposición. Fundamentalmente, porque la propuesta llega tras las desafortunadas declaraciones del alcalde reafirmando su posición y contra un 'tripartito' que, en su opinión, perjudica a la ciudad. Sin embargo, el recorrido que puedan tener esos presupuestos negociados está muy acotado.

 

Como han expresado los grupos, quieren una negociación real. Ciudadanos reclama consenso, diálogo y participación, y un hueco creíble para las propuestas que presenten. Ganemos cree que la oferta llega tarde y que no es posible una participación ciudadana. Y más duro es el PSOE. Fuentes del grupo socialista responden así a la oferta del alcalde: "Ya conoce nuestro programa". Y advierten que será difícil que Mañueco asuma un programa que no es suyo y más todavía que lo financie.

 

Por un lado, por el hecho de que las ordenanzas fiscales ya están aprobadas. El propio concejal de Hacienda, Fernando Rodríguez, admite que el documento con los impuestos, tasas y precios públicos para 2016 y el presupuesto municipal van de la mano: son los ingresos que van aparejados a los gastos que se van a hacer. Hace solo unos días se aprobó definitivamente en pleno la nueva ordenanza a propuesta del PP y con el solo apoyo de Ciudadanos. Entonces, Fernández Mañueco no parecía muy preocupado por negociar los presupuestos.

 

Ahora su postura ha cambiado, pero tampoco lo tiene fácil. Con el capítulo de gastos fijos casi inamovible, solo queda margen en inversiones. Concretarlas puede ser un punto de negociación, pero para ello el equipo de Gobierno tendrá que renunciar a su política más común de los últimos años: el pago de la deuda. A lo largo de estos años se han amortizado 36 millones y en el presupuesto todavía vigente se apartaron 12,8 para este capítulo. Lo primero que le pedirán los grupos de la oposición a Mañueco será menos pago de deuda y dedicar más dinero a inversiones.

 

En este punto, los grupos le van a exigir proyectos de ciudad. El más beligerante en ese aspecto, el PSOE, que entiende que Fernández Mañueco ha dejado de tener un proyecto para Salamanca y que carece de iniciativas que puedan cambiar el rumbo de la ciudad. Entre las primeras exigencias pueden estar el plan de empleo de 3 millones de euros propuesto por José Luis Mateos, el apoyo al VIII Centenario de la Usal, la candidatura para ser Capital de la Gastronomía... Admitir estas iniciativas del principal grupo de la oposición se presenta como un peaje que tendrá que valorar.

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