Intervienen un inhibidor de radar en Burgos que podría suponer una multa de 6.000 euros

Foto: GUARDIA CIVIL

La Guardia Civil ha detectado en la AP-1 una instalación, oculta en un turismo, que dectecta las frecuencias de los dispositivos que controlan la velocidad en ruta. 

Una patrulla de la Guardia Civil ha localizado en la AP-1 cerca de Burgos, una sofisticada instalación en un turismo que detecta e inhibe la frecuencia de los radares de velocidad. Según fuentes de la Subdelegación del Gobierto, los agentes situados en un punto de verificación de documentación, escucharon un pitido y sospecharon de que pudiera ser el sonido del 'auto-reseteo' de estos detectores.

 

Tras una minuciosa inspección al vehículo se localizó todo el montaje y su emplazamiento. Con la colaboración de un técnico especialista se desinstalaron todos los elemento junto con el cableado, siendo intervenidos y depositados a disposición de la Jefatura Provincial de Tráfico.

 

La sanción para el conductor del vehículo detenido con esta instalación podría tener una multa de hasta 6.000 euros y una retirada de 6 puntos del carné. Estos aparatos prohibidos consiguen que los radares no tengan información precisa de cuál es la velocidad a la que va el vehículo, a pesar de que la detecten, de tal modo que la cámara no emite la fotografía.