Imputada una mujer por calcinar a sus dos perros en una hoguera

Una mujer ha sido imputada por un presunto delito de maltrato a animales domésticos, tras encontrar el SEPRONA en una parcela rústica de El Burgo de Ebro a dos perros domésticos calcinados en una hoguera.

El pasado día 25 de febrero, el SEPRONA de la Guardia Civil de Casetas tuvo conocimiento de unos hechos que pudieran constituir un delito en materia de protección animal.

Los agentes se trasladaron a la parcela de El Burgo antes mencionada, ubicada en una urbanización de la citada localidad, con la finalidad de realizar una inspección del lugar. Una vez allí encontraron una hoguera en la que habían sido calcinados dos perros domésticos, desconociéndose las causas que acontecieron su muerte.

Los agentes procedieron a pasar el lector de microchip que, sorprendentemente y, a pesar del alto grado de carbonización que presentaba uno de los animales, accedió a la lectura del mismo resultando ser un can de raza Whippet, de 4 años de edad, y que pertenecía a una mujer vecina de Zaragoza.

Los restos semicalcinados fueron trasladados al Laboratorio de Patología Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza para la correspondiente necropsia.

Con la finalidad de esclarecer las circunstancias del fallecimiento de los canes, el SEPRONA localizó al veterinario que trataba a los animales antes de su fallecimiento.

Se pudo constatar que a uno de los perros se le había diagnosticado, hacía aproximadamente cinco meses, una enfermedad denominada Leishmaniosis y que su propietaria había declinado tratar al animal, a pesar de la insistencia del veterinario.

Igualmente se tuvo conocimiento que la dueña le preguntó semanas después sobre el tratamiento a otro perro con un prolapso rectal, pero que únicamente fue consulta y nunca llevó al animal para que lo viera.

Por todo ello, el pasado día 3 de marzo, el SEPRONA ha procedido a la imputación de un delito de maltrato a animales domésticos a L.C.T., propietaria de los perros.

Los indicios obtenidos durante la investigación indican que presuntamente, o bien dejó morir a los dos perros de graves dolencias sin recibir tratamiento alguno, o les practicó la eutanasia de forma ilícita, ya que ésta debe ser aplicada por un veterinario cualificado para evitar todo tipo de sufrimiento al animal en cuestión, según ha informado la Comandancia de la Guardia Civil de Zaragoza.

Una vez finalizadas las diligencias oportunas han sido remitidas al Juzgado de Instrucción número 1 de Zaragoza y a la Fiscalía Delegada de Medio Ambiente y Urbanismo.