Iglesias, reelegido presidente de la Diputación con la mayor oposición de la historia reciente

Javier Iglesias ha sido reelegido presidente de la Diputación con los trece votos del PP y los reproches de PSOE y Ganemos sobre su implicación en casos de corrupción. Los tres grupos de la oposición votan a sus propios candidatos y suman 12 diputados.

Javier Iglesias ha sido elegido esta mañana presidente de la Diputación de Salamanca con los únicos votos a favor de su grupo y la oposición de PSOE, Ciudadanos y Ganemos, que han votado a sus propios candidatos. Una decisión que supone un antecedente de lo que puede ser una legislatura complicada en la que, eso sí, Iglesias mantendrá la mayoría para un segundo mandato, pero con una vigilancia reforzada.

 

La investidura se ha desarrollado por los cauces establecidos y con total normalidad. Los diputados Fernández Chanca y Alejo Riñones han presidido la mesa de edad; después se ha dado paso a las promesas de los diputados, que se han ceñido a las fórmulas previstas para jurar o prometer. Una vez constituída la corporación de la Diputación, se ha procedido a la elección de presidente.

 

La votación se ha hecho con papeleta y sobre, era secreta y los diputados han ido depositando, uno por uno, su sufragio en una urna dispuesta al efecto. Los dos miembros de la mesa de edad se han encargado de ir contando los votos mientras algunos presentes llevaban la cuenta de cabeza, quizás con el mal trago de lo ocurrido en Ávila todavía en la memoria. Aquí no ha habido lugar a sorpresa, aunque sí a un detalle. Ciudadanos, que se abstuvo en la elección del alcalde del Ayuntamiento de Salamanca, ha decidido aquí votar a su propio candidato, Manuel Hernández; los diputados de PSOE han votado a Carmen García y Gabriel de la Mora se ha votado, presumiblemente, a sí mismo. Al final, trece votos para Javier Iglesias, nueve para Carmen García, dos para Hernández y otro para De la Mora.

 

Tras la votación, Javier Iglesias ha sido investido como presidente de la Diputación para un mandato de cuatro años más y ha procedido a imponer las medallas y distintivos a todos los diputados menos uno, Gabriel de la Mora, que ya había anunciado que renunciaría a este distintivo por el mismo motivo que rechazó el de concejal de la capital: lo considera un gasto innecesario porque es suficiente honor y distinción representar a Salamanca en su Diputación. Iglesias ha saludado efusivamente a todos los diputados, y ha sido muy esperado el saludo con algunos como García Sierra o Jesús María Ortiz, señalados como el presidente en casos de corrupción.

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